Capítulo 19: Tentaciones La calidez que recorre mi cuerpo no dura mucho. Una vez que la ducha se apaga, me lleva de vuelta directo a la cama y ata mis pies y manos otra vez. Estoy desnuda, extendida para su disfrute. Él esta admirando mi cuerpo desde lejos, rascándose la barbilla mientras observa mi reacción. El cinturón en sus manos me hace saltar en la cama cada vez que él lo agita. —¿Estas cómoda, pequeña? —Sí —murmuro. El cinturón baja sobre mi entrepierna y siento como si estuviera prendida en fuego. Él gime ante mi chillido. —Respuesta equivocada. —Por favor… —Sollozo, lágrimas brotando de mis ojos. —¿Por favor qué? Tragué pesadamente saliva, no podía creer que —Por favor, señor… Una media sonrisa se construye en su cara. —Entonces dime, Zel. ¿Qué quieres? —Todo.

