A la mañana siguiente Sam desayunaba con marcadas ojeras oscuras, demostrando pocas horas de sueño. Al ver a su amiga sonrió y extendió sus brazos en pedido de un cariño consolador. Una vez que la chica estaba entre sus brazos la besó en la coronilla. -Escuché algo de lo de anoche - le susurró mientras a ella se le teñían de rojo sus mejillas -. Estoy feliz por tí, pero la próxima vez tengan más respeto - Rió de manera afectada. -Evan hablará con Adam - le informó Liv y el castaño se despegó del abrazo -. Tal vez podamos lograr que duermas bien esta noche - Lo alentó guiñando un ojo. -Hola Sam, me voy rápido antes de que Adam se las agarre conmigo también - dijo tomando las llaves de su auto -. Si todo va bien en la tarde volvería con él - explicó -. Mejor prepares una excelente disculp

