No le dije nada a Fernando, y tampoco le dediqué alguna de mis miradas altaneras. Yo...en parte entendía el porqué de su decisión. Si yo fuera una abogada muy famosa, integrante de una de las familias más poderosas del país, y mi hermana Sofi estuviera ocultando ese nexo que tenía conmigo y con la familia para poder llevar una vida normal, y alguien amenazaba con echar a perder eso, yo reaccionaría como una fiera, porque mi hermanita era mi vida entera. Tenía mi clase de inglés a las cinco de la tarde, pero decidí faltar para acompañar a Marcela, porque era la que más estaba sufriendo con todo esto. Por supuesto que Vlad la debía de estar pasando muy mal, él en serio quería el ascenso en la firma, pero Marcela..., oh, pobre chica. Aparte de que perdió su empleo, iba a tener que li

