Después de aquel enfrentamiento, regrese con Set al banco,a oficina estaba tranquila, ignorando por completo el caos que latía bajo la superficie. Set caminaba a mi lado en silencio, hasta que entramos a mi oficina y cerramos la puerta detrás de nosotros. Me dirigí a mi escritorio, y lo miré mientras él se ponía de pie frente a la ventana, cruzado de brazos. Sabía que tarde o temprano diría algo, y no tuve que esperar mucho. —No quedaron contentos con tu decisión, Jaxon —dijo finalmente, girando apenas el rostro hacia mí. —Están molestos, realmente molestos. —Ya lo sé —respondí mientras dejaba mis llaves sobre el escritorio y me sentaba. —Pero no tengo el valor para sacrificar a mi esposa, Set, no lo tengo y no me arrepiento de no tenerlo. Set resopló con frustración, como si esa r

