Isabella me contó que Emiliano le preguntó que si trabajaba allí, cosa que la agarró desprevenida, porque fué una pregunta muy directa, ella había respondido que sí, lo que dió largas a una conversación entre los dos; ambos fueron conociéndose más los días venideros, hasta que se convirtieron en meses de convivencia y una relación. Ella se enteró que Emiliano era artista y que tenía ya una fama reconocida, donde el plan de este era formar una galería de arte, también insistiendo a Isabella que dejara ese trabajo y que si quería podía trabajar con él en la construcción de la galería, a lo que ella respondía siempre con una negativa. Emiliano puso en marcha su galería de arte alquilando el lugar, donde le faltaban artistas que se arriesgaran a mostrar sus obras, en lo que en ese momento era un cuchitril cualquiera; mientras que, por otra parte Isabella seguía en sus shows de webcamer, donde hablaba con las demás que trabajaban allí y les contó sobre su novio. Emiliano no lograba convencer a muchos pintores de poder afiliarse a él, lo que le generó dudas y en ciertos momentos echadas para atrás sobre su proyecto, con ganas de colgar la toalla. Un día, en medio de ver a su novio en frustración, Isabella le dijo que muchas de las que trabajaban con ella les gustaría pintar y mostrar su arte a mucha gente, creían que podían hacer algo más que prostituirse o ser webcamers, Emiliano en medio de su desesperación aceptó, al inicio los trabajos eran mediocres, como se podía esperar; pero con el pasar del rato, una que otra mostraba tener un talento más que apreciable para realizar obras plásticas, lo que fue destacando más que las pinturas. La agencia donde trabajaba Isabella se enteró de esto, y si bien en un inicio parecían oponerse, Isabella les convenció para no tomar represalias contra Emiliano, por el contrario les convenció para que se generase una vinculación entre ambos, cada chica empezó a promocionar sus obras en sus propios shows y con el pasar del voz a voz, el proyecto de Emiliano empezó a tomar forma, a los pervertidos al parecer les gustaba también el arte, o por lo menos el arte que hacían las mujeres que contratan u observan; Esto le dio estabilidad tanto al estudio como a la Galería, porque permitía a las mujeres ganar ingresos extra, aparte de hacer su trabajo en la agencia como un medio de publicidad.
—¿Entonces todo esto es un trabajo entre un puteadero y Versalles?—pregunté
—No somos un puteadero—dijo enojada—somos la oportunidad de presentar obras de arte de mujeres tan reales como lo puede ser tu madre—dijo tajante
—Somos la oportunidad que tienen mujeres de salir de la prostitución y poder llegar a más que solo eso
—Pero eso hace que también se queden más tiempo prostituyéndose y mostrando su cuerpo a quien sea, porque ahora tienen la comodidad de prácticamente un sueldo doble
—Si, ¿Pero tú crees que a ellas no les aburre? Hay tipas que sí, que claro se van a querer quedar como están, pintando y luego en su show, pero créeme que todas nos cansamos, alguna vez.
—¿Tú lo hiciste?—le pregunté
—Con miedo, pero si
—¿Por qué con miedo?
—Muchas de las que estamos aquí tuvimos que optar por ir a la agencia porque no había de otra, se volvió nuestra estabilidad, nuestra comida, nuestra manera de vivir; aparte la agencia cuenta con los servicios y la confianza para que no te pase nada malo—dijo con una tristeza en los ojos—y cambiar eso por querer seguir adelante a veces es difícil, no quieres perder todo lo que tienes
—Entonces la meta es que todas se salgan de eso para que pinten y logren hacer algo más aparte que con el culo
—En palabras vulgares, si
—¿Y yo por qué? ¿Y Ana María aceptó?
—Como te dije ayer, eso es algo que tienes que hablar con ella, incluso a mi se me fue bastante la lengua con haberte dicho esto—dijo haciéndome ojos a mi bolsillo— deberías llamarla
—Lo haré apenas me digas el por qué me trajiste aquí
—¿Y por qué no?—dijo alzando los hombros—eres amiga de alguien a quien le tengo confianza, aparte Emiliano quiere que entre más gente a presentar sus obras, no únicamente las que vienen de la agencia
—¿Eso no haría que se vuelvan vulnerables las mujeres? Digo, que sepan que son putas
—No, su identidad de la agencia está totalmente cubierta, y se encomienda a los compradores que no hablen de ese tema, por lo menos aquí, con la compensación s****l que obviamente hace que acepten
—Todo un negocio redondo por lo que veo
—Ganancias por donde lo mires
—Entonces podré vender mis obras sin ser considerada una puta
—Pues créeme que en cuanto pasen los días quisieras ser una, porque ellas son las que más clientes tienen, no sabes la cantidad de hombres que les compran sus obras, por eso se ha revalorizado tanto el precio de las obras aquí.
—De eso estoy seguro, gente así las hay por todo lado
—¿Entonces hay algún problema?—dijo con tono de finiquitar el tema
—No lo sé...—dije dubitativa
—Vamos, no vas a tener la oportunidad de ganar tanto dinero en otro lugar, en otro lugar te toca con rosca o te toca partirte el culo durante muchos meses e incluso años
—Ya, pero no significa que vaya a triunfar aquí, como dices, venden mucho porque son clientes que pues ya tienen desde la agencia
—Si, pero vienen muchos y conocen a otras modelos que no sabían de su existencia y aún así les compran
—¿Y si piensan que yo soy una de ella?—pregunté
—No sé, eso si no lo he pensado, pues dices que lo dejaste hace unos años y ya está; solucionado—dijo con solvencia
—No suena muy sólido, puede que intenten buscar sobre mí y se den cuenta que no soy nada de eso
—Bueno, puede que busquen sí, pero al no encontrar nada tampoco es que vayan a volver furiosos a exigir contenido, porque ya dijiste que lo dejaste, aparte así son esos hombres, no encuentran contenido, pasan al de otra chica, simple.
—Necesito hablar con Ana María—dije intentando buscar una voz u opinión externa
—Dale, ella me dijo que iba a venir más en la noche, así que solo tienes que esperarla—dijo calmada y con una amplia sonrisa
—No puedo creer que esté haciendo esto
—Pero mira a tu alrededor, ¿Cambia el concepto de arte si la que lo hace es alguien que trabaja de prostituta o webcamer? Hasta donde tengo entendido, no
—Pero si no sabes nada del arte
—¿Acaso hay que ser un letrado para que me guste? Perdone su excelencia
—No quise sonar de esa manera—respondí un tanto avergonzada por la imprudencia
—Pero lo hiciste
—Perdón
—A lo que voy es, mira estas obras, a mi parecer son bellísimas, muchas incluso más bellas de lo que tu puedes llegar a hacer, de lo que artistas con más renombre en tu dichoso salón central puede llegar a ofrecer, ¿Y por qué? Porque es arte vivido con pasión, son mujeres que buscan una oportunidad más allá de exhibir su cuerpo, demuestran sus emociones más profundas luego de una jornada laboral donde lo que menos importa son sus sentimientos y lo que más importa es su cuerpo, necesita algo donde desahogarse, y el arte se los ha permitido
Isabella tenía razón, el arte ha llegado a un punto de desahogo para las personas que no pueden expresar aquellas emociones que más ahondan en su pecho, la verdadera razón de ser de un artista, que el ademán se vuelva la pintura, la arcilla, la piedra, el lápiz y no palabras que a veces quedan bastante holgadas para definir lo que verdaderamente sentimos. Tenía razón en sus incisivos comentarios, diciendo que ellas hacían un mejor arte que el mío, porque era verdad, el de ellas está llena de sustento, de enjundia; mientras el mío era algo vacío que no me dejaba totalmente conforme con lo realizado, yo no encontraba un horizonte mucho más allá que en mis sueños, cuando dormía era la más poderosa mujer, persona y ente sobre los demás, sintiese lo que sintiese, incluso los más negativos pesares como angustia, dolor, miedo, agonía o inquietud, eran sentimientos que sentía a flor de piel y me movían, me hacían retumbar de mis cimientos, conspirando contra todos y todo lo que me rodease, no era más que expresiones de lo que me rodeaba y a su vez yo era ese mismo ente que sumergía a todos en una especie de burbuja acuosa donde la respiración se les acababa y me permitían entrar a su cuerpo, su organismo, por todos sus orificios y poros de la piel. Pero cuando despertaba apenas era alguien que alcanzaba a rayar el techo de ese sueño, techo que se iba elevando y levantando a mayor velocidad hasta que lo perdía, lo dejaba de reconocer en el horizonte, entonces todas mis obras eran apenas paupérrimos intentos por alcanzar esa excelencia en un estado visual para poder volver a sentir esa energía recorriendo mi cuerpo cuando observe la pintura, pintura que nunca se ha hecho, ni nunca llegó.