POV JOHANH La cocina ya estaba en completo silencio, salvo por el eco lejano de algún electrodoméstico enfriándose. Todos se habían ido, quedábamos solo Olivia y yo en el caos que ella misma había provocado. Su respiración agitada era el único sonido real, aparte del latido furioso en mis sienes. —Joder, quédate quieta —gruñí, moviéndome con rapidez. La tenía a centímetros, pero su cuerpo temblaba entre el dolor y la confusión. Sin darle opción, la tomé de la cintura y la levanté con facilidad, apartándola de los cuchillos esparcidos por el suelo. Sentí su resistencia, su cuerpo tensándose como si fuera a patearme, pero no me importó. La coloqué sobre una silla, con la misma facilidad con la que colocaría una copa sobre la barra. —Sienta el culo y no te muevas. —Mi tono era más tranqui

