Pov: Patrick Martin. —Qué rápido te has recuperado, abuelita. Ahora no vayas a lastimarte otra vez —arruga el entrecejo y se voltea a mirarme con regaño. —¿Acaso no quieres cuidarme si me vuelvo a lastimar? —¿Cómo se te ocurre una cosa así? Yo amo cuidarte, abuelita. Me preocupa que la próxima vez te lastimes la cadera porque el abuelo crea que eres flexible como una de 20 —su rostro se pone muy rojo y se cubre con las dos manos. —¿Qué estás diciéndole a mi princesa, Patrick? —el abuelo se inclina, le quita las manos del rostro dejando un casto beso en sus labios. —Pat está metiendo en mi cabeza ideas muy peligrosas —lanzo una carcajada cuando mi abuela me acusa. —Abuela, yo no metí ideas en tu cabeza, solo te advertí que tuvieras cuidado —el abuelo me mira. —¿Qué ideas te es

