Pov: Elliot Hilltop. Acomodo mi corbata y el cuello de mi camisa. La pantalla de mi teléfono se enciende y lo observo. Tompson: La señorita Wallace está inquieta. Ignoro el mensaje. ¿Por qué está inquieta? Tampoco es que le importe mucho compartir el espacio conmigo. Sigo en mi postura, molesto por su actitud, por su necedad. Si no soy su Rey, no será mi Reina. Aunque lo sienta, sí tengo dignidad y orgullo. El teléfono vuelve a sonar y esta vez ni siquiera miro lo que dice el mensaje. —Creo que evitándome no vamos a lograr vernos más convincentes —su voz acompaña el golpeteo de la puerta de mi habitación. No contesto. No la entiendo, le doy espacio, la ignoro porque eso es lo que ella desea, ¿o no? Pero es como si eso quisiera, que ella deseara la atención que no le doy.

