Pov: Renata Wallace. —¡Me besaste, pervertido! —reclamo. —Estaba muy alterada, hice lo necesario por el bien de los dos —me acerco hasta el escritorio golpeando mis manos sobre este. —¿¡Lo necesario para los dos!? Enfermo acosador y ahora también pervertido. —Un beso breve puede activar la liberación de oxitocina y endorfinas, así su sistema nervioso se relaja. Era más eficiente que pedirle que respirara profundo —rebate con una calma estresante. —¡Oh, qué interesante! El cuerpo humano posee un solo órgano reproductor y tú estás a nada de quedarte sin el tuyo. ¡Idiota! Dime qué diablos quieres de mí y terminemos esto —exijo tajante. Sonríe y una suave risa ronca sale de sus labios. Sus manos se entrelazan entre sí y me observa inclinándose hacia atrás en su sillón. —Es una muje

