¡Estoy embarazada!

1690 Words
POV Ali No te corresponde absolutamente nada. No te corresponde absolutamente nada. — ¡QUE! — grite pero cuando vi la cara de Santiago me di cuenta que estaba haciendo todo mal, él nunca ha visto esta faceta de mi. Tengo que tranquilizarme y volver a mostrarme triste. — Mi abuelo te hizo firmar un prenupcial, lo que significa que después del divorcio te irás sin nada. Como obsequio por el tiempo compartido te estoy obsequiando las acciones que compré de tu negocio, pero eso es todo — dice Santiago y yo caigo en la silla fingiendo desmayarme. ¡Ese viejo maldito! Sabía que debía deshacerme de él antes, pero ¿Cómo encontraron el prenupcial? Yo lo guarde. Espere unos segundos a que trajeran el alcohol antes de abrir los ojos de nuevo… Piensa Ali, no puedes darte por vencida. Maldita sea, a mala hora se me ocurrió llamar a Bryan pero es que desde que lo volví a ver no dejaba de pensar en cómo sería mi vida si me hubiera casada con él por amor, en lugar de haberme casado con diferentes hombres por interés. Además Santiago no debía reclamarme, él apenas y me hace caso, tantas noches durmiendo fuera de casa, no pensé que se daría cuenta. Después de nuestra luna de miel se ha dedicado a trabajar, solo hemos viajado una vez más, pero no tiene tiempo para mi. Se que no justifica el engaño pero él también rompió su promesa de estar para mí. ¿Qué hago? ¿Qué hago? No puedo quedarme en la calle después de todo lo que hice para conquistar a Santiago. Siento el olor del alcohol. Abro los ojos cuando siento que unos brazos me envuelven y pienso que quizá es Ángel quien me sostiene pero me sorprendo a ver a Santiago. — Amor — dije abrazándome a su pecho, si tengo que llorar lo haré. Empiezo a sollozar fuerte, y siento como acaricia mi cabello. Si esto está funcionando. — Ali no trates de manipularme con tus lágrimas. Si estás así por el dinero podemos arreglar un monto mensual para ti, pero es todo lo que haré y no será nada extravagante. Tú eres joven y puedes volver a trabajar. — Pero Santiago… tú eres mi mundo, que voy a hacer sin ti — pregunté aún abrazada a él — Podrías hacer lo que estabas haciendo ayer libremente — dijo endureciendo el rostro para después alejarse de mí — No hagas las cosas más difíciles —- No recuerdo haber firmado ningún documento antes de casarnos — digo nerviosa. — ¿Entonces esta no es tu firma? – preguntó Ángel mostrándome el documento. Su tono de voz se escuchaba neutral. No me iba a ayudar. — Lo es pero si lo firme fue con engaños, ¿Por que firmara algo así? Si cuando uno se casa es para toda la vida. — Exactamente Ali, pensé que serías mi esposa para toda la vida, jamás pensé que fueras capaz de … — sus palabras quedan atoradas en su garganta y veo como sus ojos se enrojecen. Lo lamento Santiago pero no te dejaré libre. — Angel podrías dejarnos solos un momento, yo no creo que debamos seguir hablando estos temas frente a ti. Yo te amo Santiago, dame una oportunidad — suplique. Ángel se puso de pie para irse pero Santiago lo detuvo. — Angel no tienes que irte. Ali aqui no hay arreglo, tu y yo nos vamos a divorciar, lo único que haré por ti es no contarle a tus amistades que fuiste infiel — Toque mi vientre y respire, no me quedaba de otra. Se que me arrepentire de esto después. — Santiago no podemos divorciarnos, yo… yo… estoy embarazada — dije cerrando los ojos. Esperé que viniera hacia mí y me abrazara pero los segundos pasaban y él no se acercaba. Abrí los ojos despacio y vi cómo pasaba las manos por su rostro y jalaba su cabello. Se veía frustrado. ¿Acaso no estaba contento? Siempre me hablo de tener hijos ¿Por que ahora no está feliz? — Santiago… — dije despacio y él conectó su mirada con la mía, en ella vi lo que nunca pensé que vería, odio. POV Santiago ¿hijo? Un hijo en este momento. Mi corazón saltaba de alegría pero al mismo tiempo de dolor. Si ayer me hubiera dicho que estaba embarazada hoy sería el hombre mas feliz del mundo, pero no me siento feliz, me siento el más miserable. No puedo alegrarme de que Ali esté embarazada cuando lo único que quiero es alejarla de mi vida. — Ali ¿De verdad estás embarazada?, Si esto es una mentira jamas te lo perdonare — dije seriamente. — Puedo hacerme una prueba — dijo en voz baja. — ¡Mario! — grite. No me importaba seguir siendo cordial delante de ella. Ya conocí su lado malo pues ella conocerá el mio. — ¿Señor? — preguntó Mario entrando. — Por favor compra cinco pruebas de embarazo. Traelas inmediatamente aquí a la oficina. — No es necesario, yo puedo tengo los resultados del laboratorio — dijo Ali pero negué con la cabeza. ¿Acaso creía que le iba a creer, después de encontrarla con otro hombre podría creer en ella? — Mario ve a comprarlas por favor – dije y esperé a que se retirara para seguir hablando — Si estás embarazada lo comprobaremos con las pruebas. ¿Desde cuándo lo sabes? — pregunte — Yo fui a hacerme los examenes hace una semana, me empecé a sentir mal, y … — ¿Lo sabes por una semana? ¿Por qué no me lo dijiste antes? — pregunte alzando la voz. — Santiago yo no se, estaba esperando el momento indicado — dijo mirando el piso, veía las lágrimas resbalar por sus mejillas y por más que quería abrazarla debía ser fuerte por mi. — También debemos comprobar que sea tu hijo porque después de lo de anoche — dijo Ángel pero lo hice callar con la mano. No quería seguir recordando su traición. — Santiago, _ yo te juro que es tuyo, yo no me he acostado con nadie más mientras he estado contigo, lo que pasó con ese hombre fue todo. — Cada cosa lo comprobaremos en su momento — dije esperando a que Mario viniera con las pruebas. — Angel si Santiago y yo nos divorciamos, ¿Cómo vamos a hacer con el bebe? — Si el bebe es de Santiago — dijo y lo mire con enojo. ¿Si el bebe era mio? Claro que el bebe tenía que ser mío, de no ser mío sería capaz de matarla con mis propias manos — él le dará una mensualidad, y el divorcio seguiría su curso después de su nacimiento. Nos quedamos en silencio a esperar a que Mario llegara, cuando el lo hizo le pedí que le diera la bolsa a Ali y la acompañe al baño a que se realizará la prueba. Terminó, tomé las pruebas y volví a mi oficina, no quería quedarme a solas con ella. Pasaron los 5 minutos y empecé a verlas, todas indicaban lo mismo, Ali está embarazada. — Felicidades — dijo Ángel recogiendo los documentos de mi escritorio — Amigo por mas que quiero ayudarte, creo que debes pensar en lo que será mejor para ese bebe. Si es verdad que Ali no te fue infiel quizá debas considerar seguir con tu matrimonio. — Iremos al medico — le dije a Ali cuando entro a la oficina, ella no lucia sorprendida cuando vio las pruebas así que ella decía la verdad. — Está bien — dijo y fue a la sala a esperarnos. — ¿Quieres que vaya contigo? — pregunto Angel — No amigo, sería muy incómodo, iré solo y te dejaré saber. Gracias por todo — dije abrazándolo. — Cuantas conmigo no lo olvides — dijo saliendo de mi oficina. Me senté en mi silla nuevamente y cerré los ojos, me imagine con un bebe en mis brazos, un hijo me uniría a Ali para toda la vida. ¿Será esta una señal? ¿Seré capaz de perdonar su engaño? Salimos de la casa y el chofer nos llevó a la clínica, rápidamente pedí a un médico que le hiciera los exámenes de sangre, confiaba en ellos ya que soy parte de la junta directiva de este hospital. — Senor Dammar, ella ya se hizo unos exámenes hace una semana, salieron positivos — me informó el médico — Si lo que desea saber es como está el bebe, podemos hacerle una ecografía. Asentí con la cabeza y los seguí al consultorio. — Ali, Santiago bienvenidos — dijo la doctora. Escuchaba que le hacía preguntas pero no entendía nada de lo que hablaban, mi cabeza me quería explotar. Sin darme cuenta Ali ya estaba en la camilla y la doctora ya le estaba haciendo la ecografía. — Santi ven — Me pidió Ali pero negué con la cabeza. — Aquí podemos ver el saco y este es su bebe — dijo la doctora finalmente — Felicidades, al parecer todo está bien, 5 semanas de embarazo. ¿Desean la ecografía? — pregunto y asentí con la cabeza. — Santi ¿Estás bien? — preguntó Ali pasando su mano por mi rostro, haciéndome sentir la humedad en él. Quite su mano con brusquedad aunque trate de controlarme no pude. Ambas siguieron conversando por un rato más y yo estaba en shock, no podía creer lo que estaba pasando. — Les programare la siguiente consulta en dos semanas. — dijo la doctora despidiéndose de nosotros. Sali del consultorio antes que ella, y empecé a caminar hacia la salida. — ¡Santiago, Santiago! — grito Ali pero no me detuve hasta llegar al auto. — Santiago, hablemos por favor, ¿Que pasara con nosotros y el bebe? — pregunto — Ali, no hay un nosotros. Cuando el bebe nazca me haré responsable de él, seré un padre presente, pero contigo… — dije y ella negó. — Santiago si nos divorciamos me iré lejos de aquí y nunca conocerás a tu hijo
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