POV Ali
5 meses después
Todo lo que está relacionado con el bebe me causa molestia,ni siquiera me aguanto la picazón en la barriga. Hubiera preferido quedarme pobre a tener a este bebe en mi vientre pero no queda de otra, me toca aguantarme ya es muy tarde para abortar.
Al principio tenía mis dudas sobre quién era el padre de mi bebe pero las fechas coinciden con una de las últimas veces que Santiago y yo tuvimos intimidad, así que es casi probable que sea su hijo.
Desde que se enteró de mi embarazo ha estado pendiente de mi pero cada dia lo siento mas lejos. Atrás quedó el hombre enamorado e ilusionado por un hijo desde incluso antes de casarnos.
Terminare de alistarme e iré a ver a un abogado que Bryan me recomendó. Tengo que ver cuales son los siguientes pasos a seguir, por que sé que cuando el bebe nazca Santiago me pedirá el divorcio y querrá la custodia del bebe, la verdad no tendría problema en dejarlo con él, solo si me ofrece una gran cantidad de dinero a cambio.
Veo mi cuerpo en el espejo y me siento toda deforme. Muchas dicen que las mujeres “brillan” se ven “hermosas” durante el embarazo, yo aunque me considero una mujer hermosa, solo veo a una mujer gorda y sin gracia en el espejo. Odio haber quedado embarazada y siempre odiaré a este bebe. Ni siquiera sabemos si será niño o niña. Santiago quiere que sea sorpresa y a mi no me importa.
Llego a la oficina del abogado y su asistente me saluda, es un hombre muy guapo, me sonríe con interés pero después de que su mirada baja a mi barriga y lo pierde, ¡Qué desgracia!
Maldita la hora que decidí tener este bebe.
— Buenos días señora Alexandra, ¿En qué puedo ayudarla? — dice el abogado haciéndome pasar a su oficina.
— La verdad es que mi esposo está iniciando el proceso de divorcio y quería saber que hacer para estar protegida. Como usted puede ver estoy embarazada y necesito asegurar el futuro de mi bebe — dije mirando al suelo.
A lo largo de los años he aprendido que a los hombres les gusta salvar a las mujeres, mientras más indefensas nos vemos, mientras más frágiles parecemos, es más fácil manipularlos.
A mi me ha funcionado tantas veces, solo ahora es difícil al tener a Santiago lejos, pero sé que si tuviera la oportunidad de acercarme a él nuevamente, estaba detrás mío, como un perro faldero.
— Ali, me permite llamarla así — dijo apoyándose en el escritorio — Bryan me dijo que usted firmó un contrato prenupcial eso hace que usted no tenga derecho a nada, pero el bebé sí tiene derecho al dinero de su esposo. Cuando nazca podríamos pedir la custodia del bebe y con ello una pension alimenticia, podríamos empezar por una cantidad mensual y poco a poco incrementar dependiendo los gastos y el dinero que gane su esposo.
— Entiendo pero, eso sería muy poco dinero, ¿Que puedo hacer mientras tanto? Yo tengo un negocio, necesito dinero para invertir en el. — respondí
— Bueno el dinero de la manutención será para el bebe, no para usted a no ser que… — dijo el abogado.
— ¿A no ser que? — pregunté intrigada cuando vi su mirada oscurecerse y de pronto sus ojos miraron hacia la nada.
— Si su esposo dejara al bebé como heredero, en caso de que su esposo falleciera usted sería la albacea del dinero por ser la madre. ¿Tiene algún otro familiar? — preguntó volviendo a conectar su mirada con la mía.
¿De verdad me estaba proponiendo lo que estoy pensando? ¿Matar a Santiago?
— Ninguno — respondí con la boca seca y las manos me sudaban.
— Bueno eso sería en caso de que su esposo falte, pero él aún no ha iniciado los trámites ¿Verdad? — negué con la cabeza — Entonces aún hay esperanzas de arreglar su matrimonio. Déjeme aconsejarle algo — dijo poniendo su mano sobre mi pierna. Me incomodaba pero no lo aparté.
— Trate de arreglar las cosas con su esposo y cuando estén bien vuelve a mi oficina y le ayudo con lo que decida hacer — dijo guiñando el ojo.
— Muchas gracias abogado — dije levantándome de mi asiento. No me sentía bien con la conversación que tuvimos. Nunca he matado a nadie, y la verdad nunca pensé que estaría en esta situación.
Iré a visitar a Santiago a su oficina, le daré una última oportunidad de arreglar las cosas.
POV Santiago
Otro día más que decido quedarme a dormir en la oficina, no tengo ganas de ir a casa y ver a Ali. Cada dia es mas dificil estar lejos de ella. Siempre imaginé verla embarazada, dormir juntos, abrazar su barriga y hablar con mi bebé.
Cumplir todos sus antojos, y juntos decorar el cuarto del bebé pero ahora todo eso a pesar que está embarazada se ve tan lejano. Se siente tan extraño.
Ahora duermo en la oficina más días de los que duermo en casa, trato de no pasar mucho tiempo cerca de Ali. Angel dice que debería dejar mi orgullo a un lado y volver con ella, pero que quedará para mi.
Perdonar su traición sólo abriría la puerta a que ella lo vuelva a hacer, además de que no puedo sacar de mi mente la lujuria que vi en ella con ese hombre, fue algo que yo jamás vi, fue algo que ella jamás me dió.
El sonido del teléfono me saca de mis pensamientos, debo continuar trabajando no puedo distraerme.
— Señor, su esposa está aquí — dijo Tatiana, mi secretaria.
— Dejala pasar — dije y me acerqué a la puerta para recibirla. Mis empleados no tenían que saber lo que pasaba dentro de nuestro matrimonio.
— Santiago… — dijo apenas me vió y vi como sus ojos se llenaban de lágrimas. Tenía tantas ganas de abrazarla, besarla, pero no pude y me quedé en mi lugar.
— Cierra la puerta Elisa — dije volviendo hacia el escritorio — Sienta Ali — acomodé la silla para ella y me senté a su lado.
— Santi, vuelve a casa por favor. Te extraño mucho, el bebé y yo te necesitamos — dijo tomando mi mano para llevarla hacia su barriga — ¿Sientes amor? Es nuestro bebe.
— Ali, no hagas esto — dije retirando mi mano.
— Santiago, yo cometí un error, pero ya no somos nosotros dos, por el bebé debemos darle un hogar — dijo tomando mis manos — No me perdones si no quieres hacerlo, pero no te alejes de él también.
— Ali no es tan fácil, ¿Como te sentirías si fuera al revés, si la que vio a su pareja siendo infiel fueras tu? ¿Me perdonarias? — pregunté mirando a sus ojos.
Vi cómo se enojó al pensar en que yo podría estar con alguien más, y algo de tristeza.
— Santi, pero yo no te engañe, solo fué lo que viste. Quizá solo quería sentirme deseada, me sentía muy sola en casa. No lo sé, Santiago — respondió. ¿Acaso era mi culpa de que ella me fuera infiel?
Yo trabajaba duro para nuestra familia, para darle todo lo que nunca tuvo, pero ella me pagó mal, no sé, siento que no puedo.
— Es mejor que te vayas. Iré a la casa más tarde y hablaremos lo prometo — Ali asintió con la cabeza.
Caminé hacia la puerta con ella y antes de salir volteó a mirarme. Tomo mis manos colocándolas sobre su barriga.
— Santi te necesito — dijo mirándome a los ojos y juntó sus labios con los míos. Quería separarme de ella, pero mi amor era más fuerte. La tomé entre mis brazos y profundicé el beso.
POV Ali
Ya lo tengo justo donde quería, Santiago esta es tu última oportunidad de darme el lugar que merezco.
Salí de la oficina contenta y antes de subir a mi auto recibí un mensaje de Bryan.
Bryan: ¿Lo pensaste?
Ali: Si, Angel sabe que estamos mal, si se muere ahora sospechará de mí.
Bryan: Deja todo en mis manos
Ali: Está bien pero lo haremos después de que nazca el bebe, así podemos matar dos pájaros de un tiro.