POV Ali
— ¡YA DEJA DE LLORAR! — le gritó a la mocosa que no se calla. No se a donde se fue Santiago pero ya me estoy volviendo loca.
Ni siquiera puedo mirarla. Nació con ese cabello negr0 que tanto odio, pero qué podía esperar, yo no soy rubia natural y Santiago tiene el cabello negr0. Al menos tiene los ojos azules, de lo contrario sería muy simple y yo no puedo tener una hija fea.
— ¡Lupe! — gritó desesperada y la señora que cocina sube.
— ¿Qué pasó señora? — pregunta ella y le señaló a dónde está Kelly llorando ella la tomó en sus brazos y se la lleva.
Al rato escucho que ya no hay ruido, por fin un poco de calma. Estoy cansada de tener que lidiar con esta niña, al menos conseguí que me diagnosticaran depresión post-parto, para justificar mi conducta, pero sé que no durará para siempre la bebé ya tiene casi 6 meses.
Aún no he podido conseguir que Santiago vuelva conmigo, pensé que la bebé nos uniría pero es todo lo contrario, solamente usa su tiempo libre para estar con ella, incluso duerme con ella para no “molestarme”.
Tomo mi celular para llamarlo pero no me contesta. Ya estoy cansada de estar encerrada aquí pretendiendo ser una buena madre y buena esposa. Su seguridad me acompaña al bar, no he podido ver a Bryan y no sé si podré continuar con este teatro por más tiempo.
POV Santiago
— Muchas gracias Angel — digo tomando los papeles de su escritorio.
— Sé que es un momento difícil para ti, pero estás haciendo lo correcto. Ali tiene que recuperarse antes de que pueda estar con Kelly de lo contrario en algún momento podría hacerle daño.
— Hablaré con ella hoy mismo y te daré los detalles, gracias amigo — digo abrazandolo.
En estos meses sin su apoyo no hubiera podido seguir adelante por ello le pedí que sea el padrino de Kelly solo nos toca conseguirle una madrina para organizar su bautizo. Pensé en alguna amiga de Kelly, pero ninguna ha llegado a visitarla estos meses.
Salgo de la oficina de Ángel y me dirijo a la casa. Sé que será un desastre por ello le pediré a Lupe que lleve a Kelly fuera de la casa, me he apoyado mucho en ella, pero creo que es momento de conseguirle ayuda y que ella sea la nana de Kelly, sobre todo ahora que dejaré a Ali.
Llego a casa y encuentro a Lupe cocinando, tiene a Kelly en su cochecito durmiendo. La tomo en mis brazos, y dejo un par de besos en sus mejillas. Es tan hermosa, mi mundo gris se vuelve de colores cuando la veo. La amo con todo mi corazón, por ella haría lo que fuera.
— La señora se siente mal, por eso le traje aquí conmigo, espero no le moleste — dice Lupe.
— Por supuesto que no Lupe, muchas gracias por todo lo que haces por nosotros. Angel y Mario ya están consiguiendo a una persona que te ayude en la casa y me gustaria que sólo te hagas cargo de Kelly, claro si a ti te parece bien — Veo que se forma una sonrisa en su rostro y me emociona que le guste la idea.
— Claro que sí señor, cuidar a Kelly es un placer, es una niña muy tranquila — dice contenta — terminaré de cocinar y la llevaré a dar un paseo. Muchas gracias señor por la oportunidad.
— A ti Lupe muchas gracias — dije poniendo a Kelly en el cochecito, se ve que está cansada y apenas puede mantener sus ojitos abiertos, pero le gusta pasar tiempo conmigo, sus sonrisas llenan de amor mi corazón.
— Duerme mi princesa — digo dejando un beso en su frente.
— Volviste — dice Ali bajando las escaleras — ¿Cómo amaneciste? No te vi esta mañana y me desesperé un poco.
— Lo sé Lupe me lo acaba de decir, lo lamento no pensé que despertaras tan temprano y no quise dejar a Kelly sola — respondí.
— Santi yo estoy intentando recuperarme, incluso ya tengo otra cita con el psicólogo — Tomé su mano y le dejé un beso.
Por supuesto día a día veía que intentaba estar cerca de Kelly, pero no podía. Quizá incluso todo esto fue mi culpa por alejarme de ella, pero no podía, incluso aun no puedo estar con ella.
— ¿Por qué venimos a tu oficina? — dijo cuando cerré la puerta.
— Ali en la mañana fuí a la oficina de Ángel, he decidido que lo mejor será separarnos, este es un documento donde aceptas que yo tenga la custodia de Kelly al cien por ciento temporalmente. Quiero que tomes tu tiempo para recuperarte y luego juntos podremos encargarnos de dividir la custodia de Kelly y hacer diferentes arreglos.
— Santiago, ¿Aún te quieres divorciar de mí? — preguntó
— Ali, no sería justo para ti pasar por un divorcio en este momento, pero nuestra relación no tiene arreglo. De verdad lo he intentado, pero no puedo Ali,no he podido perdonarte — respondí.
— ¿Tienes a alguien más? No hemos tenido intimidad en más de un año. ¡Tienes una amante! ¿Es por ella? ¿Por ella quieres dejarme? — preguntó mirando sus manos, su cuerpo temblaba.
— Ali te amo, no podría tener a nadie más, pero no puedo olvidar tu infidelidad — dije entregándole el documento — Leelo por favor. Compré un departamento para ti, puedes quedarte ahí o en la casa como desees. Cuando estés recuperada hablaremos del divorcio y de nuestras obligaciones con Kelly. También está estipulado una cantidad de dinero mensual.
— ¿Esto es todo? ¿Este es nuestro final? — preguntó sin dejar de leer.
— Lo siento Ali, creeme que a mi también me duele — solo asintió con la cabeza y salió de mi oficina con los documentos.
Me desplomé en el asiento, este es el primer paso para sacar a Ali de mi vida. No quería apartarla de Kelly pero ahora es necesario que ella reciba ayuda, y tener a Kelly cerca no le estaba ayudando.
Empecé a trabajar desde casa desde que Kelly nació. Trataba de estar con ella todo el tiempo posible. Además me encantaba ser papá, sin Kelly en mi vida no sé qué hubiera sido de mi.
No quiero perderme ningún momento de su crecimiento y ahora tengo el celular lleno de fotos de ella o de nosotros juntos.
— Señor disculpe que lo moleste pero la bebé se levantó un poco fastidiada, toque su cuellito y está caliente, creo que sería mejor llevarla al médico — dijo Lupe entrando a mi oficina.
— Claro que si vamos — dije cerrando mi computadora para salir de la oficina. Tomé mi teléfono y le mandé un mensaje a Mario que preparara el auto para salir.
Subí a la habitación de Kelly y tomé la pañalera que tenía preparada para ella en caso de emergencia, puse un par de cambios de ropa y encontré a Ali en la puerta.
— Kelly está con fiebre, iremos al doctor — dije pasando por su lado. No dijo nada así que asumí que no vendría, no había tiempo que perder.
POV Ali
Veo por la ventana como Santiago sale de la casa con Kelly en sus brazos. Siento mi corazón latir con fuerza. ¿Será que estoy haciendo lo correcto? Miro mi teléfono y veo 10 llamadas perdidas de Bryan, voy a los mensajes y todos dicen lo mismo. Me pregunta cuándo lo haremos.
Desde que Kelly nació, Santiago y ella no habían salido solos sin mi, esta es la primera vez. Tomo mi teléfono y la mano me tiembla, pero luego veo los documentos sobre mi cama que me recuerdan que él ya no quiere nada conmigo.
No va a sacarme de su vida como a un objeto, soy su esposa y me corresponde su dinero por derecho. La llamada empieza a sonar y al tercer tono me contesta.
— Ali ¿Alguna novedad? — preguntó
— Se fueron al hospital, lo haremos hoy mismo — dije cortando la llamada. Tiré el celular a la cama y me serví en un vaso un poco de Ron para relajarme. Esto es lo que querías Ali, pronto todo esto se acabará me dije a mi misma.
No me quedaba otra opción que deshacerme de él. Adiós Santiago.
POV Santiago
Kelly ya no tiene fiebre, eso me tiene un poco más tranquilo, pero la doctora dijo que se quedará en observación un tiempo más. Mario y Lupe están afuera conversando, se está haciendo de noche y es mejor que Lupe vaya a la casa y vea que todo está bien con Ali.
— Parece que tiene una leve infección en el oído pero estará bien muy pronto — dice Elisa su doctora.
— Muchas gracias doctora ¿Ya podemos irnos? — pregunté.
— Claro que sí, puedes llamarme Elisa, podríamos dejar los formalismos a un lado — dijo colocando su mano sobre la mía.
— Creo que no, usted es la doctora de mi hija y no me gustaría que el trato profesional se perdiera, además yo también soy su jefe, tengo acciones en este hospital — dije y vi como fue retirando su mano.
Se veía avergonzada pero no me importaba. No por que estaba solo significaba que podría ir por mi. Yo soy un hombre casado, además es poco profesional, creo que le diré al director.
— Lo lamento señor Dammar, no fue mi intencion ofenderlo, tampoco malinterprete mis palabras por favor. Me refería a mantener una confianza doctora-paciente eso es todo — dijo apenada pero ya estaba hecho.
Sus labios decían una cosa muy diferente a lo que sus gestos y sus ojos me mostraron hace unos minutos.
— Por ahora lo dejaré pasar, pero espero no se tome más confianzas con otros padres. No traiga problemas a este prestigioso hospital o será despedida — dije levantándome para tomar a Kelly y ponerla en su cochecito.
Fui a la entrada para esperar a que Mario llegara de dejar a Lupe. Era muy tarde ya casi no había autos en el estacionamiento. Se aparcó en la vereda y subimos al auto rumbo a casa.
Kelly empezó a llorar, entonces la saqué del asiento de autos y la envolví en mis brazos. Toqué su frente y ya no tenía fiebre, de repente tenía hambre.
— Apresúrate Mario, hay que llegar a casa para que Kelly pueda comer — respondí.
— Señor, nos están siguiendo — dijo antes de que sintiera un fuerte golpe en la parte de atrás del auto.
— ¿Qué está pasando Mario? — Abracé a Kelly fuerte, ella empezó a llorar asustada.
— No lo sé señor, el auto que nos dió no tiene matriculas, anda con las luces apagadas no puedo ver bien — dijo y sentimos el otro golpe.
— Llama a la policía, llamaré a la seguridad de la casa que venga por nosotros — dije conectando con otro de mis empleados.
— Sigue manejando, no vayas a la casa — No podía pensar, ¿Qué es esto? Jamás me había pasado algo similar.
Sentimos otro golpe y el auto empezó a sonar hasta que Mario tuvo que detenerse en medio de la carretera.
— No avanza señor, dañaron el motor — dijo Mario.
Pronto vi como una camioneta se estacionó detrás de nosotros por un momento pensé que era mi seguridad, pero las personas que bajaron usaban capuchas que cubren su rostro y nos apuntaron con armas. Tomé a Kelly y la coloqué detrás de mi cuerpo y cubrí su boca. Ya había dejado de llorar y yo rezaba para que se quedara callada.
— ¿Qué quieren? — pregunté pero sin esperar mucho, uno de los hombres disparó a Mario en el pecho. Sentí como Kelly saltó, sin esperar mucho apuntaron hacia mi.
Escuché la sirena de la policía y solté el aire contenido, estábamos a salvo. Los demás hombres subieron al auto para irse, pero uno de ellos seguía apuntándome y antes de que me diera cuenta me disparó.
POV Ali
“El trabajo está terminado” Ahora eres millonaria — decía el mensaje de Bryan.