JACKSON La habitación se siente pesada con el eco de lo que he hecho, pero no puedo permitir que el miedo me consuma. Mónica está a mi lado, y aunque está inconsciente, su presencia me llena de una extraña calma. Sin embargo, hay algo que necesito hacer. Con un suspiro profundo, por el vínculo llamo a Marco, mi Beta. Su lealtad y su capacidad para manejar situaciones difíciles son invaluables, sobre todo ahora, cuando las emociones están a flor de piel. —Marco, necesito que vengas —digo, tratando de mantener la voz firme, a pesar de la turbulencia que reina dentro de mí— Hay algo que debemos discutir. --- Después de unos minutos que parecen eternos, escucho el sonido de pasos familiares. La puerta se abre y Marco entra, su rostro iluminado con una sonrisa amplia. Su energía es contagi

