MÓNICA Podía sentir todo lo que él sentía. No era solo su mirada intensa o las palabras que intentaba decirme, era mucho más profundo. Era como si estuviera conectada a Jackson de una manera que no podía explicar ni entender del todo. Había un vínculo, invisible pero tangible, que transmitía cada emoción suya directamente a mí. Su desesperación, su culpa, su deseo de redimirse... todo eso lo sentía como si fuera mío. Era confuso, abrumador, pero imposible de ignorar. El dolor en mi cuello, donde me había mordido, comenzó a latir con fuerza, recordándome cada segundo de lo que había sucedido. Me llevé la mano a la herida de nuevo, intentando aliviarlo de alguna manera, pero solo hizo que el ardor aumentara. Era un recordatorio constante de lo que Jackson había hecho, de lo que habíamos h

