Durante días traté de evitar a Dael a toda costa, durante las mañanas aprovechaba su ausencias para salir y comer en el comedor, hablar con las chicas que ahora casi no estaban en casa, Alexia tenía problemas con su pareja y Ámbar estaba muy entretenida con ese chico con el que sale. Aunque si trataron de persuadirme en perdonara a su hermano y que tratara de entender que todo había sido una confusión. No había nada que entender él ni siquiera podía asegurar nada porque estuvo lo suficientemente ebrio como para recordarlo. Pasaba mis días encerrada en la biblioteca, salía al jardín y algunas veces fui a la montaña en mi forma lobuna sólo para mirar el mar desde la cima, era el único lugar dónde encontraba paz de mis pensamientos, me sentía estúpida e ingenua de nuevo. Dael por su part

