Pronto las copas se vaciaron, pero la conversación no se detuvo. Hablaron de los planes de Anna con su carrera, de cómo Owen y Bob se hicieron amigos. Ella le contó de sus padres y el pequeño campo de hortalizas que tenían fuera de la ciudad. Él le habló de sus dudas siendo padre soltero. Era una sensación extraña, pero agradable, para ambos hablar con alguien que no fueran Lali o Bob. Anna evitó tocar el tema de Elena, Owen no la mencionaba directamente, a veces solo hacia alguna referencia, pero no la nombraba. —El otro día me encontré con un amigo, un colega, que tenía tiempo sin ver. Conversamos un poco y me invitó a una exposición en la galería de arte que dirige su hermana. ¿Te gustaría… acompañarme? —preguntó Owen, un poco nervioso, mirándose las manos. —¿Acompañarte? ¿Cómo la

