La vida de Brandon Kavan era sin duda alguna en demasía interesante, yo creo que podría leer una novela sobre la misma y me la pasaría bien entretenida. Siempre estaba haciendo algo importante: reuniones de negocios, tratos multimillonarios con otras empresas y/o multinacionales, cenas con personajes sumamente distinguidos, almuerzos ejecutivos con la más alta élite, seducciones intensas con mujeres espectacularmente bellas; todo era pura diversión. Mi existencia en cambio era bastante abrumante, yo no creía que fuera aburrida pero era cierto que si era común como la de tantas otras miles de mujeres madres solteras en situaciones de penuria, dadas por diversas circunstancias. La muerte de mi esposo me había cambiado por completo, como era de esperarse, me había roto y repuesto en muy

