Ethan llegó a la cafetería con la sangre fluyéndole indetenible en las venas. Se sirvió un café bien cargado y se fue a la trastienda para reunirse con Gary e informarle de las novedades. Estaba alegre porque sus negocios marchaban con buen pie, pero aún no había podido hablar con Jessie y eso despertaba sus ansiedades. —Firmé contratos para cubrir dos eventos la próxima semana y uno para finales de mes —comentó mientras su hermano hacía inventario—. El lunes debo reunirme con los dueños de un salón de fiestas que están interesados en asociarse a nosotros. Si todo sale bien, tendremos cubierto cada fin de semana de marzo, abril y mayo, y posiblemente ese ritmo se extienda hasta diciembre. Ellos están copados y las empresas de cáterin con las que han trabajado no dan la talla. Gary respi

