Pov Lana —Vamos, Lana, ¡anímate un poco! —insistió Carla, su sonrisa amplia casi desesperada mientras intentaba contagiarme de su entusiasmo. —Si te quitas esa cara, te compramos lo que quieras. - Mis ojos se alzaron hacia ella, pero apenas moví la cabeza. Su energía vibrante me resultaba irritante y agotadora, como si todo en el mundo pudiera solucionarse con una simple salida. —Ni siquiera es mi cumpleaños... y tampoco será pronto. —Mis palabras fueron bajas, apenas un murmullo. Pero eso no las detuvo. Carla y el resto de mis amigas intercambiaron miradas cómplices y persistieron con sus intentos. Habían estado actuando así desde que decidieron que una distracción era la cura mágica para mi tristeza, como si forzarme a pasar tiempo con ellas pudiera borrar lo que me carcomía por dent

