Pov Alex El aire estaba cargado de tensión cuando vi regresar a Matt, pero la ausencia de Soren a su lado fue como un puñetazo directo al estómago. Mis ojos buscaron respuestas en su expresión, alguna señal de que Soren estaba bien, pero su rostro decía todo lo que no se atrevía a pronunciar. Estaba agotado, jadeando, y su pelaje aún tenía rastros de sangre seca, pero el silencio que cargaba era peor que cualquier palabra. “¿Dónde está?” Mi voz temblaba, tratando de contener la creciente desesperación que quemaba dentro de mí. Matt esquivó mi mirada, y eso fue suficiente. El nudo en mi garganta se hizo insoportable, y sentí mi pecho apretarse hasta casi explotar. “¡¿Dónde está Soren?!” repetí, esta vez con un rugido furioso, dejando que la ira se desbordara en lugar de permitir que la

