Pov Alex Esperaba en la sala de espera del hospital, con la mirada fija en el suelo blanco, como si ese fuera el único lugar seguro donde posar mis ojos. Cada vez que levantaba la vista, aunque fuera por un segundo, sentía las miradas cómplices de las enfermeras a mi alrededor. Algunas sonreían de manera apenas disimulada, otras se susurraban cosas entre ellas antes de soltar pequeñas risitas ahogadas. Mi cara ardía de vergüenza. Desde que la enfermera nos atrapó, no había podido volver a levantar la cabeza en todo el tiempo que llevábamos aquí cada vez que lo hacia sentía que revivía ese momento. Maldita sea, Soren. Apreté los labios con fuerza, recordando lo ocurrido. Había intentado ignorarlo, hacer como si nada hubiese pasado, pero mi propio cuerpo me delataba. Todavía sentía el

