Pov Alex Soren se quedó en silencio por un momento, mirándome con una intensidad que me hizo apartar la vista. Había algo en sus ojos que me hacía sentir desnuda, como si pudiera ver más allá de mi piel y leer cada pensamiento que intentaba enterrar. —Ven conmigo —dijo de repente. Lo miré con confusión. “¿A dónde?” —A correr. — Su propuesta me tomó por sorpresa. No era lo que esperaba, pero la idea de transformarme y liberar toda la tensión que se había acumulado en mí en los últimos días resultaba extrañamente tentadora. Dudé por un momento, pero la forma en que me miraba, con esa mezcla de anhelo y necesidad, me hizo asentir. “Está bien.” Antes de que pudiera decir algo más, me aparté un par de pasos, cerré los ojos y dejé que mi cuerpo cambiara. La transformación fue rápida, ca

