Dichas esas palabras y, dándose a conocer ante todos los socios, salió de la sala de juntas. Apenas cruzó la puerta una docena de hombre la siguió, regresó a la que era su oficina, pasando por el escritorio de la secretaria le ordenó le llevara una caja, esta le llevó de inmediato. Había visto como esos hombres sacaron a Amadeo, no quería que la sacaran a ella de su lugar de trabajo de esa misma forma. —Recoge todo —demandó y la mujer empezó a hacerlo. Eliane no iba a esperar que Amadeo viniera por sus cosas. Ella misma se encargaría de limpiar ese lugar. Mientras la empleada recogía, se acercó al retrato que anteriormente no había visto. Sonrió al ver la fotografía de Amadeo y Giorgia, cuando vio a Amadeo ingresando dejó caer el retrato provocando que este se destruyera. —¡Se me ca

