Parte 2 La lluvia no habÃa cesado desde la tarde anterior. Elena y Lucien avanzaban por el antiguo camino de piedra que serpenteaba entre los riscos. Cada paso era un eco, como si las montaÃąas mismas los observaran. El aire olÃa a hierro, a humedad, y a algo mÃĄs: un presagio. Las nubes, densas y bajas, ocultaban la luna, y las estrellas parecÃan haber abandonado el cielo. âÂŋFalta mucho para la Asamblea? âpreguntÃģ Elena, ajustando el abrigo oscuro que Lucien le habÃa dado. âEstamos cerca ârespondiÃģ ÃĐlâ. La entrada estÃĄ mÃĄs allÃĄ de ese paso entre las rocas. Nadie la encuentra si no lleva sangre del Consejo en las venasâĶ o en los recuerdos. âÂŋY tÚ? âYo tengo ambas. Caminaron en silencio hasta que las piedras se abrieron en una g****a estrecha. Lucien apoyÃģ la palma sobre un grabado ant

