Capítulo 5

1140 Words
El camino de regreso al apartamento era un trayecto de resignación y pesar. Cada paso resonaba con la decisión que había tomado en mi corazón, y las lágrimas amenazaban con empañar mi visión. Al llegar, sentí un nudo en mi estómago, pero la certeza de lo que debía hacer me impulso a seguir adelante. Durante el trayecto, mi mano temblorosa marcó el número de mi abogado. La voz del otro lado de la línea sonaba sorprendida al escuchar mi solicitud de preparar los documentos de divorcio. Emma, ¿Estás segura de esto?, preguntó con cautela. Mi respuesta fue firme, pero con un deje de tristeza. Si, hazlo lo más urgente posible. No necesite darle más explicaciones. Corte la llamada, dejando atrás las palabras no pronunciadas que flotaban en el aire. El peso de la realidad se asentó en mi pecho mientras continuaba mi camino hacia lo inevitable. Al llegar al apartamento, mi determinación se mantuvo intacta. Fui directo a mi habitación y coloqué la maleta sobre la cama. Removiendo así las sábanas para acomodar mis pertenencias era simbólico, como si estuviera desprendiéndome de una vida que ya no podía ser la mía. Cada gesto que guardaba resonaba con los recuerdos que compartimos cuando éramos más jóvenes, pero ahora, era hora de enfrentar la verdad. Mientras empaquetaba mis cosas, sentí un peso en mi pecho, un dolor profundo por el amor no correspondido que había intentado construir. Una vez lista, me dirigí al estudio de George. La habitación que siempre había sido el refugio de George se sentía como un santuario de secretos y sombras. Dejé una nota sobre su escritorio, una nota que contenía mis palabras no dichas y mis adioses silenciosos. Al salir del estudio, me detuve en la puerta para observar la habitación por última vez. El celular de George yacía en mi mano y sin dudarlo lo deje en la mesita de noche. No había necesidad de más explicaciones o confrontaciones. El destino estaba sellado, y mi decisión tomada. Camine hacia la puerta del apartamento, sintiendo la mezcla de pesar y liberación. Al cerrarla detrás de mí, deje atrás años de intentos y desafíos por ganarme un corazón que jamás me perteneció. El pasillo parecía extender hacia un futuro incierto, pro sabía que era el camino que debía tomar. En ese momento, decidí dejar el pasado atrás con George. Mi corazón latía con la certeza de que, aunque el amor que buscaba no se encontraba en este capítulo de mi vida, el siguiente aún tenía muchas páginas en blanco por escribir. Con un suspiro resignado, caminé hacia un nuevo comienzo, dejando a tras el lugar que una vez llamé hogar. GEORGE El motor del auto resonaba en la madrugada mientras conducía de regreso al apartamento. Las palabras de Rebeca resonaban en mi mente, como un eco persistente que competía con la realidad que acaba de experimentar. ¿Eran verdaderas sus afirmaciones, o estaba tejiendo una red de mentiras para recuperarme? Y tendría que investigar así que decidí mandarle un mensaje a mi investigador. Al llegar al apartamento, mi corazón latía con una mezcla de ansiedad y expectación. Algo parecía diferente, fuera de lugar, había un silencio muy preocupante, al estar en la sala encontré mi celular en la mesa de noche. La primera impresión fue que Emma lo había encontrado, pero al cogerlo y revisar vi algunos mensajes. Mis ojos se fijaron en la pantalla iluminada. Fue agradable poder verte, espero encontrarnos nuevamente. Te amo, decía el mensaje. El nudo en mi estomago se apretó aún más. ¿Cómo se le ocurrió escribir eso a Rebeca? ¿Emma lo había leído? Las preguntas giraban en mi cabeza mientras caminaba hacia la habitación. Toqué la puerta, diciéndole Emma soy yo, podemos hablar; pero no hubo respuesta. Volví intentarlo, esta vez un poco más fuerte, pero el silencio persistió. Un temor inusual comenzó a apoderarse de mí, y la puerta parecía más pesada de lo normal cuando finalmente decidí abrirla y entrar. La habitación estaba sumida en un silencio opresivo. La luz tenue apenas iluminaba la escena. Busque a Emma, pero no había rastro de ella. La cama estaba vacía, las sábanas desordenadas, como si algo hubiera sucedido. Un escalofrío recorrió mi espina dorsal mientras mi mente intentaba comprender lo que veía. Emma, susurré, pero el eco de mi propia voz fue la única respuesta. Camine por la habitación, buscando señales de su presencia. Al abrir el armario, vi que algunas de sus prendas ya no estaban allí. El aire se volvió más denso, cargado de una verdad que temía enfrentar. Corrí hacia la sala y la luz que salía de mi estudio llamó mi atención, atrayéndome hacia ella con urgencia que ni yo entendía del todo. Mis pasos resonaron en el silencio de la casa, anticipando un encuentro crucial que aún no podía definir. Al llegar al estudio, mi corazón latía con fuerza, esperando encontrar a Emma allí. Sin embargo, la realidad me golpeó de lleno: estaba vacío, salvo por los papeles y objetos dispersos que yacían como testigos mudos de la convulsión emocional que se desataba en mi interior. Fue entonces cuando mi mirada se posó sobre un trozo de papel en el escritorio, una nota con letra inconfundible de ella. Mis ojos recorrieron ansioso cada palabra mientras absorbía el contenido de la carta: George, he intentado de varias maneras ganarme tu corazón, pero sé que no fue lo suficiente… las primeras líneas resonaron en mi mente como un eco de mis propias dudas. ¿Realmente había sido ciego ante sus esfuerzos? La nota continuaba, revelando una verdad que no estaba preparado para enfrentar. La sombra de tu pasado es más fuerte de lo que pensé. Tu ya encontraste tu camino, ahora necesito espacio para encontrar mi propio camino. Estaré unos días en la casa de mis padres. Sé que no me buscarás, pero, aunque sea, quería que supieras dónde estaba. Mis manos temblaban mientras la nota caía al suelo, como si el papel reflejará la fragilidad de mi mundo en ese momento. La confusión se mezclaba con el dolor, y las preguntas empezaban a formarse en mi mente como fantasmas que pedían respuestas. ¿A qué se refería Emma con la sombra de tu pasado? ¿Ella sabía algo de Rebeca? ¿Qué había sucedido para que Emma de la nada decidiera alejarse de esa manera? El desconcierto se apoderó de mí, y una sensación de perdida se instalo en mi pecho, dejándome con un sinfín de incógnitas que exigían ser desentrañadas. En el silencio que siguió después, me di cuenta de que el camino que había elegido, impulsado por mis propias indecisiones y anhelos del pasado, iba a cobrar un precio más alto de lo que jamás imaginé. Y sin imaginar que mi mundo se desmoronaba, las preguntas sin respuestas se alzaban como sombras inquietantes.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD