No sé qué pensarían si les digo que mi madre estuvo a punto de salir con una escoba para correr a Trina de la casa, Trina que se va y mamá que sale con ella en mano, Brian y yo no evitamos reírnos de mi madre y si genio, Trina debe estar agradecida de haberse ido a tiempo si no, no la estaría contando en este momento. Tuve razón al pensar en la reacción de mi madre con la noticia del Dr Brown, aunque duró poco la emoción porque se vio borrada por la petición que me hizo Trina, tal vez fue innecesario decirle a mamá lo que ella quería, pero si algo he aprendido es que los consejos de ella no lecciones de vida para mí. —¿Hablaste con Esther? Miro extrañado el mensaje de Brian. —No, de echo eso iba a hacer ¿que sucede? —No tengo idea, pero está furiosa contigo y nos ha mandado al diablo

