—Quiero ir a esa casa, quiero poder pedirle que me vuelva a enviar las pruebas, quiero rogarle que me ayude, pero no puedo estoy siendo vigilada todo el tiempo y además esta maldita muleta que no me ayuda, a veces siento que Samantha no me esta cuidado si no vigilando, tengo un extraño presentimiento la he visto cargar cosas sin llegar a quejarse de dolor por su muñeca torcida, pero al momento en que se percata que la estoy viendo, veo alguna mueca de dolor, es extraño porque fingiría conmigo si somos amigas. Siento que me voy a volver loca si paso un día mas aquí. —Puedes ayudarme con la muleta mientras subo al auto. —Tratando de que su mejor amiga la pueda ayudar. —Que afán el tuyo de querer salir de casa, aunque no me caiga tu marido y sea un bruto en algo tiene razón estas las

