Lo empuje rápidamente porque sus palabras me recordaron al Cóndor, es exactamente lo que él me dijo, me siento una traidora al permitir que Miguel Ángel me toque cuando él está en mis pensamientos. No es correcto que permita que los dos me besen, técnicamente les estoy mintiendo a los dos y en estos momentos no me siento estable ni emocional ni físicamente. —Perdón ¿Te incomodé? Negué con la cabeza—Lo siento me tengo que ir Prácticamente corriendo subí a mi habitación y en cuanto me encerré marqué el número del Cóndor él me contestó al tercer tono. —Paloma al fin te dignas a llamarme preciosa —¿Tú tienes al caballo de Miguel Ángel Alcaraz? Escuchó su carcajada —veo que estás muy informada de mis movimientos eso demuestra interés Rodee los ojos —De verdad Cóndor necesito que lo r

