Elías solo se acercó un poco a mí y me abrazo, cerré mis ojos por un momento y sentí por primera vez el aroma de su perfume, sabía que se había quedado sin palabras ante aquella confesión. No sé cuánto tiempo duró el abrazo, pero sentir la tranquilidad y paz que generaba Elías, solo había que ignore la moción de tiempo y disfrute de aquello. —Sabes que es sentirte insuficiente para una persona, que te describas los prototipos de chicas que le gustan y que le buscan y mirarte al espejo y ver que no cumples con aquellos, aunque quieras y pongas de tu parte— me separé de él, tome su mano y sonreí para no llorar—, siempre intente ser lo que él buscaba, le demostraba que podía llegar a ser esa persona ideal, que no lo iba a celar, que no me importaba que no sea detallista y se muestre frio, d

