Maya Transcurren diez minutos desde que nos subimos al coche hasta que llegamos a nuestro destino, aunque estaba tan lleno de gente que los coches no podían ni circular. Esperando a que el tráfico volviera a ser fluido, observo por mi ventanilla toda la gente que velozmente se dirige al descampado para encontrar sitio. Yo estaba esperanzada de que Brandon nos hubiera guardado un sitio delante. — Chicas, creo que os dejaré aquí — anuncia Henry estresado, tocándose la frente y observando la larga fila de coches que se encuentra delante nuestro — Los coches no circulan y tardaremos horas en llegar a la cola. — De acuerdo — responde su hija y me hace una seña para que bajemos del coche. Rápidamente, me desato el cinturón y sigo a Darcy la cual ya está bajando. — Chicas — nos vuelve

