Maya «Gracias, Brandon», pienso y maldigo en mi interior. ¿Ahora qué hago? Estoy sola en la cocina con Henry, y me estoy empezando a inquietar. — Bueno — empiezo y me toco los dedos, nerviosa — Yo creo que me iré arriba a ver a Darcy — formulo decidida. Henry clava su intensa mirada en mí. Si ahora fuera un helado me derretiría. — Está bien — habla amablemente él, limpiando con un trapo los restos de fruta que había por todas partes. — Ya me dirás si consigues encajar la tapa — bromeo yo antes de irme y puedo oír cómo suelta una carcajada. Bien, Maya, me felicito a mí misma por hacerle reír, a la vez que me voy de la cocina. — Qué mala eres — habla chistoso él desde la cocina, pero lo logro a oír. Sonrío mientras subo las largas escaleras para llegar a la habitación de Darcy, mie

