-¿Qué diablos es esto? – se preguntó Alessandro, al abrir el archivo de video que estaba en la USB. Frunciendo el ceño y confundido por los que sus ojos estaban a punto de ver, el hombre observó con atención el video, en donde los terroristas, como se hacía llamar el otro grupo delincuencial, le decían que tenían a Georgia y que, a menos de que él detuviera sus planes en contra de ellos, entonces le harían daño, no solo a ella si no a su abuela tambien. Una vez que terminó de ver el video, Alessandro dio un golpe con rabia y frustración a su escritorio, no podía creer lo que estaba viendo, no entendía como demonios habían conseguido raptar a Georgia. Alessandro estaba ardiendo de la rabia que tenía acumulada dentro de su cuerpo, no solo por esos maleantes que querían hacerle daño, si n

