Game Over?

1174 Words
23/11/70 El dolor me oprime el cuerpo, como un puño apretado en mi pecho. Cada inhalación se convierte en un esfuerzo, como si el aire se resistiera a entrar en mis pulmones. Pero a pesar de la opresión, estoy cerca de Thanos, y eso me da fuerzas para seguir adelante. En la entrada del hospital, el bullicio y las luces intermitentes de los tubos de emergencia me hacen sentir aún más mareada. Un nudo se forma en mi estómago, amenazando con desatar una ola de náuseas, pero me obligo a mantenerme firme. Necesito ver a Thanos, necesito asegurarme de que está bien. En medio del caos del lugar, una serie de automóviles negros llega a toda velocidad, deteniéndose bruscamente frente a la entrada y llenando el aire con el chirrido de los neumáticos. Los desconocidos comienzan a bajar, pero mi mirada se dirige instintivamente hacia Basil, que se adelanta, indicando que Thanos podría estar entre ellos. Es el primero en ser bajado del vehículo, sostenido por varios hombres. Aunque todos están vestidos de n***o, las manchas de sangre en su ropa delatan sus heridas. Thanos parece extremadamente pálido cuando lo colocan en una camilla, pero logro acercarme lo suficiente para tomar su mano fría entre las mías. Una corriente de alivio recorre mi cuerpo cuando veo que abre los ojos y sonríe levemente a Basil. Busco desesperadamente su mirada, pero lo que encuentro en su rostro me hiela el corazón. Hay un odio frío y distante en sus ojos, y siento que mi mundo se desmorona a mi alrededor. —A ti, no quiero volver a verte—, murmura antes de desmayarse. Esas palabras, cargadas de rechazo y desprecio, me golpean como un puñetazo en el estómago. Todo a mí alrededor desaparece en un torbellino de dolor y desesperación para caer en un abismo n***o de silencio donde me pierdo. Narrador: Uno de los hombres de seguridad reacciona con rapidez y evita que Aria se desplome al suelo, sujetándola firmemente antes de que caiga. Con cuidado, la llevan a la habitación donde está su hijo para que pueda descansar allí. Javier, Makis y los Gemelos observan la escena con desconcierto al reconocer a Aria. Una vez que todos los heridos han sido atendidos, los miembros de seguridad se dispersan por el hospital para asegurar la zona, mientras que los amigos de Thanos se acercan a hablar con Basil. — ¿Qué está pasando aquí?— pregunta Javier confundido, tratando de entender la situación. — ¿Era esa Aria?— pregunta Makis, con un tono de sorpresa evidente en su voz. Aunque la había visto brevemente, era difícil no reconocerla. Antes de que los gemelos puedan formular más preguntas, Basil los interrumpe. —Si, era Aria—, confirma, visiblemente agotado. —Será mejor que vayamos a algún lugar más privado para hablar. — Una vez en la sala de espera de la habitación de Kaiser, Basil les pide a todos que tomen asiento antes de comenzar a explicar. —Les voy a contar todo, pero les pido que mantengan la calma. Dentro de esa habitación hay un niño enfermo y una joven que ha sufrido mucho—, señala hacia la puerta. —Allí están Aria y el hijo de Thanos. — Javier y Rafael se levantan rápidamente para echar un vistazo al interior, mientras que los demás quedan sorprendidos por la noticia. — ¿Desde cuándo sabes dónde están Aria y el niño?— pregunta Ming con sospecha. —Sí—, asiente Qiang. —La nota de Mei Lin decía que se iba con Aria. Si Aria está aquí, ¿dónde está Mei Lin?— Esta es la primera vez que Qiang levanta la voz, lo que sorprende y alarma a los demás. Javier y Rafael regresan visiblemente afectados. Rafael, como padre, se siente especialmente conmovido al ver al niño en esa condición. No quiere ni imaginar cómo reaccionará su amigo ante esta noticia. —Fuiste tú, ¿verdad?— Makis mira a Basil con asombro. —Tú te llevaste a las mujeres.— Basil asiente, confirmando sus sospechas. Después de confirmar las sospechas de Makis, Basil respira profundamente antes de continuar con su relato. —Sí, fui yo quien las llevó—, admite con pesar en su voz. —No me voy a justificar, sé que lo que hice es imperdonable, pero lo volvería a hacer sin dudas. Me prometí que no permitiría que Thanos termine como su padre— Los miembros del grupo permanecen en silencio, impactados ante la desfachatez con que dijo eso. Este prosigue, intentando ser lo más claro posible. —El motivo detrás de mi acción fue un intento de evitar que abandonen todo, que pongan en peligro el futuro y todo lo que lucharon. Lo que comenzaron a construir es demasiado grande como para que una distracción tire todo por la borda, y a costa de que nunca me lo perdonen, era algo que debía hacer—, comienza Basil, notando la sorpresa en los rostros de sus amigos. —Aunque reconozco que fue una decisión equivocada y egoísta de mi parte—, agrega con sinceridad en su voz. —Ahora estoy seguro que fue lo mejor. Ustedes han madurado y están preparados para cualquier cosa que se les presente, ahora tienen las herramientas que necesitan, antes no estaban listos. — —Pero ¿por qué no nos dijiste nada? Ellos no están solos— pregunta Rafael confundido. —Un hijo. No puedes ocultar algo así. — —Necesitamos respuestas, Basil. ¿Dónde está Mei Lin?— interviene Ming visiblemente impaciente y alterado. —No tenías derecho a decidir por nosotros. Nuestras vidas estaban en tus manos y las manipulaste a tu antojo. — Dice Qiang. —Eres un inconsciente. No tienes idea de lo que has hecho— —Siento el dolor que les he causado a todos, me duele y enferma todo esto, por eso los hice llamar con anticipación. No tenía previsto que las cosas sean de este modo.—, concluye Basil, mirando a los gemelos. —. Aria y Mei Ling estuvieron seguras en la casa de la isla, junto a sus hijos. — Antes de que pudiera continuar con su confesión fueron interrumpidos por la seguridad que traía a Callice y Alexios. —Disculpen, estas personas dicen conocerlo. — Se dirigen a Basil. —Claro, están con nosotros. Son los Tíos de mi bisnieto. — Despide al guardia. —Algo no está bien. Acabo de ver a los hombres de mi tío haciendo preguntas en la entrada. — Siempre tuve la sospecha que haya sido el responsable de la muerte de mis padres, y luego inmediatamente el secuestro de Aria. Tenemos que sacar a Aria y al bebé de aquí. — —Nada pasará a Aria y al niño, nuestra seguridad tiene tomado el hospital— Intenta tranquilizarlo Rafael. —¿Y tú quién eres? Ustedes no tienen idea de quién es Stavros Callas. Hay que sacarlos ya. Me han visto entrar. — Se veía realmente asustado.
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