LILY Todo esto era muy extraño y a la vez incomodo. Me puse la ropa lo más rápido que pude y salí a recibir a mi hermano. Antes de todo me aplique un poco de loción para no tener el típico olor a sexo que uno desprende después de haber estado en estas. —Hola, Lily,— saludó y Oliver estaba como yo. Sin saber que era lo que estaba pasando acá. —Hola, Aiden, ¿Qué pasa?— pregunté y lo que miré a su lado era una pequeña maleta de mano.— ¿Esta todo bien?aa agregue cuestionando el por qué de esa maleta. —Si, todo bien, hermanita, solo quería saber si puedo visitarte por unos días, nada más— Oliver y yo nos quedamos viendo, pero, ¿Quién era yo para decirle que no a mi propio hermano? —Por favor pasa— le dije. Oliver cerró la puerta y nos siguió. —Te enseñaré el cuarto de invitados— le d

