Rush. Llegamos al hospital más cercano y varias enfermeras vinieron corriendo con una camilla para ayudarnos con Mel, nos preguntaron que fue lo que ocurrió y cuando relatamos lo sucedido y que había tenido un gran disgusto terminaron llevándola a observación y nos dejaron esperando en una sala donde más familiares estaban esperando noticias de sus parientes. Josh estaba como loco, sus ojos inyectados en sangre por el enfado que tenía encima gracias a las malas obras de su esposa. Me pregunto cómo es que vivían hasta ahora, claramente en silencio ignorando todo lo que hacía o decía. Eso no era un buen matrimonio, que uno de los dos no tuviera ni voz ni voto en la casa demostraba que no había amor ahí. Lo lamento por Josh porque es un gran hombre y una buena persona, pero hubiera pens

