Melinda. Cuando desperté esta madrugada había estado muy perdida y muy exhausta, a pesar de enterarme que había dormido casi 12 horas seguidas. Al despertar me encontré con Rush recostado en una silla algo incómodo dormitando, apenas murmuré abrió los ojos y una gran sonrisa se dibujó en su rostro. Me había contado todo lo ocurrido y el gran susto que se habían llevado todos, por suerte ya estaba mucho mejor. Según el médico que vino a revisarme, pero luego he vuelto a dormir ya que el cansancio persistía, por suerte pude ver como el rostro de Rush estaba menos perturbado y él también pudo dormir un poco. A las 8.30 a.m. la puerta de mi habitación se abrió muy lentamente y de inmediato pude ver a la madre de Rush asomar la cabeza, al verme despierta sonrió y terminó de abrir por comp

