Melinda. Había pasado una semana desde que fuí a hablar con mi madrastra y desde entonces pasaron muchas cosas en la casa. Tania había vuelto a la casa después de tres días, habían conversado bastante con mi padre, arreglaron sus problemas y finalmente mi padre viendo la predisposición por su parte para que nos llevemos mejor la aceptó nuevamente. Para todo esto, Jonas no se había enterado de nada de lo ocurrido, para él su madre había estado muy ocupada con el trabajo que prefería quedarse hasta tarde y más horas en la empresa trabajando. También había organizado mis horarios para poder involucrarme con el modelaje en la empresa de Tania, no quería fastidiar eso porque dependia mucho de eso para que la relación de mi padre y ella no se fuera al infierno. Me había perdido algunas cla

