— Toma unas cuantas cosas, vendrás a mi apartamento y no está a discusión, este sitio ya no es seguro para ti. Ella asintió y fue a recoger sus cosas, llegamos a mi apartamento, pero al instante me di cuenta de mi error, por pensar las cosas al calor del momento no recordé que lo tenía espantoso. — Dame cinco minutos para ordenar, olvide por completo que tengo un desastre aquí adentro, así que discúlpame Rea. Iba a hacerlo, pero ella me detuvo, se fue a la cama y no le importo en absoluto que el apartamento estuviera apestoso. Se durmió por lo que yo decidí velar su sueño, me encontraba en la ventana mientras la miraba dormir tranquilamente. Cerré los ojos y cuando los abrí mire que Rea estaba despierta. — Gracias, disculpa por no haberte agradecido antes. — No tienes que hacerlo, sab

