— Así que tú eres la misteriosa chica que mamá añoraba por tantos años, es increíble lo pequeño que es el mundo. — Te extrañé tanto cuando te fuiste, yo quería que te quedaras en la casa y deseaba que conocieras a Thiago, pero al ir a buscarte para pedirte que vivieras con nosotros solamente encontré la carta que nos dejaste. — No quería ser una molestia, la realidad era que a mí también me dolía irme de esa manera, pero ya bastante me habían ayudado durante todo ese tiempo. Rea le contó todo lo que padeció y la felicidad que ahora la inundaba, miró a la bebé y la tranquilizó con palabras de aliento que la ayudaron mucho. Yo fui a trabajar, ya que era necesario que lo hiciera, pero me quedé tranquila al ver que Rea no estaba sola. Los días pasaron y le dieron de alta a Rea, su madre h

