El día tan esperado había llegado y yo no cabía de felicidad, los nervios se hicieron presentes y quería que la boda transcurriera para así finalmente ser la esposa de Andrés. — Estás hermosa — Elise entró con su bebé en brazos — me parece increíble que las cosas dieran un giro tan increíble. — Sí, finalmente me casaré con el hombre que había buscado y esperado durante tanto tiempo. Ahora cada una de nosotras va a estar con la persona correcta, nada de idiotas a nuestro lado. — Tienes razón, lo único bueno que nos dejó el idiota de Diego fue que nuestra amistad se hizo más fuerte. — Tienes razón, ahora si me disculpas, mi futuro esposo se encuentra esperando en el altar, probablemente le dé un ataque si no me apresuro en llegar. Caminé hacia el altar tomada del brazo de mi papá y de V

