Rebeca....
Busqué a cada una de mis primas y retornamos a la zona sur de la ciudad para conocer un nuevo sitio nocturno de la ciudad que según los comentarios en las r************* era el boom del momento. Era el momento oportuno para darme un respiro y alejarme un poco de la depresión causada por la muerte de Alex.
- ¿Tienen Reservación? - pregunta la chica encargada en la entrada.
- ¡No, no sabía que era necesario reservar! - digo un poco decepcionada.
- No es del todo necesario, ¿vienen al área del restaurante o del bar? - nos pregunta la encargada.
- Venimos a comer y a tomar algo - le respondo.
- Excelente, síganme - entramos todas y la seguimos - ¿Prefieren acá adentro o en la terraza?
- Me gusta este ambiente, ¿pero podemos ver la terraza antes de decidir? - le pregunto.
- ¡Con gusto! - la encargada nos guía hasta la terraza y todas coincidimos en que nos gustaba más estar en afuera.
Pedimos la carta y unos tragos antes de comer. Desde donde estábamos se veía la gente llegar en sus autos luciendo sus ropas acordé al ambiente y por un instante me sentí fuera de lugar con mi ropa deportiva, pero decidí no prestarle mucha atención.
- Como te has sentido ahora que regresaste? - me pregunta Celin.
- Pues, ha sido difícil, no te miento.... Hoy fui a ver la casa... - digo y me interrumpe Alexandra.
- ¿Siii? ¿Y qué tal?
- Hermosa! Mejor de lo que esperábamos... O bueno, de lo que esperaba...
- Tranquila pri, de seguro a Alex también le habría gustado tanto como a ti - dice Nohemí.
- Si, lo sé... Estuve un buen rato... Hasta me di un chapuzón y atraqué el bar jajaja - digo tratando de sonar divertida, pero sentía el nudo en mi garganta tratando de ahogarme.
- Ah que bien ¿Y vas a mudarte para allá? - me pregunta Celin.
- ¡No lo sé, es mucha casa para mi sola!
- ¡No me digas que la quieres vender! - Exclama Alexandra.
- ¡Nooo no nada de eso! – digo.
- ¿Y qué piensas hacer? - me pregunta Nohemí.
- Pensaba irme unos días, solo mientras encuentro algo más pequeño, ya hablé con mi asesor inmobiliario. Lo más probable es que compre un pequeño apartamento cerca de la fundación... Así estaré cerca de la familia.... Pero no sé, tengo cosas pendientes en Atlanta, debo pensarlo bien.
Las chicas asintieron y seguimos conversando sobre nuestras vidas, comimos y seguimos tomando. Sinceramente era algo que me hacía falta para aliviar un poco el dolor por mi duelo. Mis primas también son mis amigas, y aunque extraño a Stephanie, Rose y a Lisa, sé que puedo contar con ellas pese al distanciamiento.
- ¡Vaya vaya! ¡Qué sorpresa! - dice una voz masculina a mi lado y enseguida la reconocí.
- ¡Walid! ¿Cómo estás? ¿A caso me estás siguiendo? Jajaja - me pongo de pie para saludarlo
- Eso lo puedo preguntar yo! Soy el dueño de este lugar... - me dice con una sonrisa coqueta mientras observar su alrededor.
- Ah que sorpresa! ¡No sabía que estabas en el negocio de los restaurantes también! - digo sorprendida ya que pensé que solo se dedicaba al área farmacéutica y de supermercados.
- ¡Es un nuevo proyecto, que como verás, va muy bien y planeo expandirme! - me dice - Como la están pasando? - nos pregunta.
- Bien! - dicen al unísono las chicas.
- Walid ellas son mis primas Celin, Nohemí y Alexandra - le señalo a cada una al mencionarlas y se saludan con un apretón de manos.
- ¡Es un placer conocerlas bellas damas, se ve que la belleza y elegancia es de familia! - dice posando su mirada en mí y lo ignoro porque me hace sentir intimidada.
- ¡El placer es todo nuestro Walid! - dice Alexandra coqueta y todas disimulamos nuestra risa interna por su comentario.
- Y planean quedarse un rato más? - nos pregunta Walid.
- Creo que en un rato nos vamos, no quiero pasarme de trago porque soy la chofer - le digo.
- Bueno, la casa invita ... bellas Jones, ¡estaré adentro atento para despedirnos! - nos da un guiño de ojos y se retira.
- ¿QUEEEE? ¡Ese tipo está demasiado bueno! ¿De dónde lo conoces? - me pregunta Alexandra.
- Se llama Walid Safa, es un socio de Alex, y mío... Es el dueño de varias farmacias y supermercados de la ciudad - le respondo.
- La verdad está bien simpático el niño! ¿Por qué dijo que lo estabas siguiendo? - me pregunta Celin.
- Ah porque casualmente estábamos en el mismo vuelo – digo.
- ¡Se ve que lo traes loco! - dice Nohemí.
- Si supieeeraaaas jajajaja - digo y me quedo en silencio tomando mi trago recordando.
- Echa el cuentooo - dice Celin.
- ¡Vámonos a la casa, allá les cuento!
- ¿Nos vamos a tu casa? - pregunta Nohemí.
- ¡Si, por eso les pedí que trajeran ropa! Así que están secuestradas.
Nos levantamos de la mesa y buscamos la salida, no sin antes buscar a Walid para despedirnos y agradecer su hospitalidad. Lo vi en la barra con algunos hombres y unas chicas muy lindas, no quise acercarme por cómo estaba vestida y decidí hacerle señas para captar su atención, pero fue en vano y preferí salir y explicarle luego en un futuro cuando nos volvamos a encontrar.
- ¡Dije qué estaría atento! – dice en voz alta acercándose a nosotras cuando estaba caminando hacia mi camioneta.
- Quise despedirme, pero te vi con esas personas y no quise interrumpir - me excuso.
- Ah ellos, no te preocupes, solo son unos amigos con sus novias - me dice - Espero que hayan disfrutado la noche.
- Claro que sí.... ¡Nos gustó mucho, gracias por todo!
- Espero que puedan volver pronto - les dice a mis primas.
- ¡Claro que sí! - dice Alexandra.
- Pero nos buscas parejo para bailar - Dice Nohemí.
- ¡Ja ja ja cuenten con eso! - dice Walid.
- Bueno... Me dió gusto verte de nuevo - digo sonriente, creo que los tragos me tenían más risueña de lo normal.
- A mí más…- me dice colocando su mano en mi hombro - Ahora sí puedo tener tu número telefónico? - me pregunta.
- ¡Si claro! Aún no sé por qué nunca intercambiamos números... - digo y me interrumpe se inmediato.
- ¿Como que no sabes? Claro que sabes.... - me dice y me mira fijamente, claro que lo sabía, por Alex, el sentía celos de Walid desde la reunión de asociación en la que participé.
- Bueno, si.... - le quito su teléfono y anoto mi número - ¡Ya lo tienes!
- ¿Puedo llamarte pronto? - me pregunta.
- ¡Si claro! No hay problema.
- Perfecto... Les presentaría a mis amigos, pero no quiero que te vean... - me dice y sus palabras hacen que me intimide aún más
- Descuida....bueno, será mejor que me vaya, las chicas me esperan en la camioneta.
- Hasta luego - me toma por ambos hombros acercándome un poco hacia él y me planta un casto beso cerca de la comisura de los labios - Que tengan linda noche
- ¡Igual para ti Walid! - dije y me fui rápidamente.
Me monte en la camioneta tratando de procesar lo que había pasado e inmediatamente la rochela de mis primas me hizo aterrizar.
- Ja ja ja rebeeecaaaa reaccionaaaa mijaaaa - dice Alexandra con sorna.
- ¿Queeee? Jajajajaja – contesto.
- Si, ¿qué? ¡Qué te dejó boba! - dice Celin.
- ¿Y a quién no? Si está para chuparse los dedos - dice Nohemí.
- Es que provoca agarrarlo como al hueso del pollo frito con salsa barbacoa - replica Alexandra.
- No no no no! No puedo con ustedes ja ja ja - digo muerta de risa.
Conduje hasta mi nueva casa dando por hecho que la noche aún no terminaba. Tenía la necesidad de compartir con mis primas, de tomar y desahogarme, apenas había pasado un mes que perdí a Alex y aún no me acostumbraba al hecho de que ya no está.
- ¡Bienvenidas! - digo al acercarnos a la enorme cerca de piedras y activo el control remoto para abrir el portón - Esta es la famosa casa de la que les hablé.
- Rebeeee es muy bonita! - dice Nohemí.
- Espera a ver el interior! - digo, me estaciono y las invito a pasar a la casa.
- Ay que espectacular! ¡Parece de revista chama! - dice Celin.
- ¡De verdad que sí! – digo contemplando el excelente trabajo de Carlos.
- Está bonito ese cuadro - dice Alexandra refiriéndose al gran retrato donde podamos juntos Alex y yo.
- ¡Gracias! - y ahí estaba de nuevo el nudo, pero no le permitiré ahogarme - Bueno pónganse cómodas que nos vamos echar un chapuzón.
- Nooo yo no me voy a meter a la piscina, recién me teñí el cabello - dice Celin.
- ¡Ay no que aburrida! - le digo.
- Además me está llamando Rodolfo - dice Celin con cara de angustia y contesta.
- ¿Qué pasó? - pregunta Nohemí.
- Nada que la está llamando el tóxico jajaja - dice Alexandra.
Resulta que su esposo la estaba llamando y la iría a buscar ya que por la mañana debían hacer unas diligencias que Celin creyó poder desentenderse de ellas, pero, aparentemente ameritaba su presencia. Al cabo de varios minutos ya se estaba despidiendo de nosotras.
- Luego cuadramos algo bien y nos reunimos todos - dice Rodolfo el esposo de Celin.
- Claro! ¡No hay problema! ¡Chao que descansen! - me despedí de ellos.
Entramos a la casa nuevamente, nos servimos otra ronda de tragos y vi mi teléfono en el mesón de la cocina con la pantalla encendida, lo tomé y noté que ya casi eran las 3 am y tenía una llamada perdida, me alarmé en seguida. Abrí la aplicación de llamadas y mi alma volvió al cuerpo en cuanto vi de quién se trataba y decidí devolver la llamada.
- Espero no haberte despertado! - Me dice Walid al otro del teléfono y podía escuchar la música de su bar.
- Para nada, estoy con mis primas, estaba preparando unos tragos... ¿Y tú?
- Pensando en ti! ¡Quería asegurarme de que realmente fuera tu número telefónico!
- ¿Ja ja ja desconfías de mí? Jajajaja hicimos negocios millonarios y crees que te voy a engañar registrando un número incorrecto? Hieres mis sentimientos - digo con sarcasmo
- No nada de eso.... ¡Está bien, lo confieso, quería oír tu voz!
- Si quieres te envío una nota de voz y la reproduces las veces que quieras jajaja - digo y luego pienso en lo odioso que pudo ser el comentario.
- Bueno, honestamente me gustaría oírte en persona, pero sé que es mucho pedir.
- Por qué lo dices? - pregunto y las chicas notan mi coquetería y me preguntan quién es - Es Walid - digo en susurro.
- Invítalo! - dice Alexandra.
- Pero que traiga unos amiguitos - dice Nohemí en complicidad.
- Que sucede? ¿Interrumpo algo? - pregunta Walid.
- No! Solo son Alexandra y Nohemí hablándome - le respondo.
- Que vengaaaas!!!!! - grita Alexandra y se va al baño.
- Alexandra!!! - la cuestiono - Jajajaja! Discúlpanos por eso – digo.
- Jajajaja tranquila! ¡Ya quisiera poder ir!
- Si, supongo que aún estás trabajando y tienes cosas que hacer por la mañana - digo
- No, no es por eso, sabes que soy mi propio jefe... ¡Sólo que no puedo ir sin antes tener una invitación!
- ¡Ah claro! Bueno, por mí no hay problema en que vengas - le digo.
- ¡PERO TRAES A TUS AMIGOS! - grita Nohemí antes de salir de la cocina para ir al área de la piscina.
- ¡Ja ja ja tus primas son un caso!
- Totalmente!
- Entonces, ¿te gustaría que vaya?
- Si! ¿Claro, por qué no?
- ¡Bueno, envíame la dirección! ¿Puedo llevar a un par de amigos?
- Si! No hay problema, si puedes traes algo para tomar, no tengo mucho para compartir
- Eso no es problema... Quieres que lleve algo en especial?
- Me gustaría tomarme unas cervezas, no se las chicas.
- Pregúntales y me avisas. Prepararé todo para ir y le avisaré a mis amigos que me marcho de acá.
- ¡Está bien!
Finalizamos la llamada y tuve una sensación extraña, era una mezcla de sentimientos encontrados, nervios y culpa. ¿Cómo puedo estar coqueteando con un hombre luego de apenas un mes de haber sepultado a mi esposo?
- Te encuentras bien? - me pregunta Alexandra.
- Si, solo que no sé si es correcto que haya invitado a Walid...
- Bueno, tu situación no es algo en la que cualquiera pueda decir que está bien y que no... Los tiempos han cambiado. Aun cuando está reciente la muerte de Alex, el no volverá a la vida, debes seguir con la tuya, y eso implica el desapego y permitirte avanzar.... Y que aceptes a otro hombre en tu vida, aunque no vaya a suceder algo entre ustedes es un avance - dice Alexandra.
- ¡Tienes razón!
- Y lo mejor es que lo que hagas lo manejes de una manera muy discreta. Sabes que hay muchas personas susceptibles jajajaja - bromea y entiendo perfectamente a lo que se refiere, por lo tradicional que es nuestra familia.
- Ay prima me hacía falta esto! ¡Gracias por venir! - la abrazo.
- ¡Muy bonitas! Y yo por fuera como la guayabera - dice Nohemí al entrar en la cocina a buscarnos.
- ¡Ay tonta ven aquí! - le digo y la jalo para un abrazo de tres.
Mi teléfono suena, veo la llamada entrante con el número telefónico de Walid, y contesto rápidamente.
- ¡Aló! - digo tratando de sonar normal y desentendida.
- Voy saliendo, pero aún no me envías la dirección - me dice.
- ¡Ah sí cierto, cierto, discúlpame! Me distraje por un momento, ¡ya te la envío!
- ¿Iré solo con dos amigos?
- Emmm.... - miro a las chicas - Chicas, ¡vendrá con dos amigos! - le digoto a las chicas susurrando.
- Dile que si - dice Alexandra y Nohemí lo confirma con un gesto.
- ¡Bien, no hay problema! Ya te envío la dirección.
- ¡Perfecto!
Registré el número telefónico, y le envié la dirección. Nos arreglamos un poco y esperamos la llegada del sexi árabe y sus amigos. En cuestión de unos diez o quince minutos recibí su llamada de nuevo.
- ¡Creo que ya llegamos!
- Ok, ya salgo.
Abrí el portón y visualicé tres vehículos deportivos último modelo, eso me hizo recordar cuando conocí a Alex y así como lo recordé sacudí esos pensamientos de mi mente.
- ¡Hola de nuevo preciosa! - dice Walid luego de bajar el vidrio de su puerta - ¿Estacionamos acá afuera? ¿Es seguro por aquí?
- ¡Hola! Pueden estacionar adentro, creo que los tres autos entran cómodamente - digo y abro el portón para que ingresen los autos en el garaje.
Una vez los autos adentro, Walid se baja del suyo y me saluda de nuevo con un abrazo y un beso en la mejilla.
- ¿Qué tal? Te presento a mis amigos Wissan y Rami.
- Hola mucho gusto Rebeca Jones! Ellas son mis primas Nohemí y Alexandra - las chicas se presentan y los invito a entrar en la casa.
- ¡Linda casa! Y bonito retrato - dice Walid con un tono que denota incomodidad.
- ¡Gracias! ¡Y sí, es una casa muy linda, me entregaron las llaves hoy! – digo.
- Wow que buen recibimiento! - dice muy animado, lo que no sabe es lo doloroso que fue aceptar que ya no era la casa que supone que habitaría con mi esposo.
- Si, supongo... ¿Quieren algo de tomar? ¿Prefieren quedarse aquí o quieren ir afuera a la piscina? - les pregunto.
- Justamente íbamos a la piscina cuando llamaste la primera vez si bien recuerdo - le dice Alexandra a Walid.
- ¡Oh! Bueno no quiero ser el responsable de hacer caer sus planes, vamos a la piscina entonces - le responde Walid - Y en cuanto a las bebidas - se pone de pie y camina hacia mí - Traje lo que me pediste - me dice tocando la punta de mi nariz como un gesto.
- ¡Gracias!
Buscamos las bebidas en su auto y caminamos hacia el patio donde estaban mis primas sentadas en la orilla de la piscina sumergiendo sus pies y sus amigos sumergidos en ropa interior.
- ¡Pero bueno! - digo sorprendida.
- Rebeca discúlpame por su comportamiento, hablaré con ellos - me dice Walid apenado.
- ¡No! Descuida, está bien, yo los invité, y como se iban a bañar en la piscina si no era en ropa interior, déjalos tranquilo... Al fin y al cabo, ¡era lo mismo que íbamos a hacer nosotras porque tampoco trajimos trajes de baño! - le digo restándole importancia.
- Ah entonces si es así - deja las bebidas en el suelo y empieza a desabotonar su camiseta y a descalzar sus zapatos - Yo también quiero probar la piscina - se deshace de su ropa de forma veloz y se lanza al agua en un clavado con vuelta inversa haciendo que el agua salpicara por todos lados.
- ¿Y ustedes qué? ¿No piensan meterse? - le dice Wissan a mis primas.
- ¿Rebe? - Alexandra y Nohemí me hacen señas y con la mirada buscan mi aprobación
- ¡Claro que sí! - digo y empiezo a quitarme la ropa, por suerte días atrás Lisa y Stephanie me obligaron a depilarme, y que decidí ponerme ropa interior a juego.
Pensé en entrar a la piscina por la escalera, como una dama, sutil y elegante. Pero sinceramente no estaba para actuar y mucho menos para dar una buena impresión, así que corrí evitando estar tanto tiempo a la vista de esos hombres y me lancé en bomba, salpicando aún más y mis primas imitaron mi acto.
- Que buen clavado! - me dice Walid una vez nade a la superficie del agua.
- Ja ja ja no seas mentiroso - dije buscando menor profundidad.
- ¡Ja ja ja está bien! Fue un pésimo clavado jajaja - me dice entre risas.
- Gracias! Ja ja ja - le digo - Parece que mis primas y tus amigos hicieron clic.
- ¡Si! ¡Así como yo! ¡La imagen de ti de hace rato la tendré en mi mente por siempre!
¡Genial, ese comentario no pudo ser más incómodo!