Capítulo 3: La Mudanza.

3317 Words
Rebeca....   Era viernes por la mañana, a pocas horas del mediodía un fuerte dolor de cabeza me despierta. Miro a mi alrededor y estoy en una habitación que luego de visualizar y concentrarme un poco me di cuenta que era la habitación de huéspedes de la planta principal de mi nueva casa. Trato de recordar cómo llegué allí, pero es imposible. Me quito la cobija que cubre mi cuerpo y llevo puesta una inmensa camiseta de hombre, la camiseta que traía puesta Walid - ¡Oh no no no no! ¿Que hice?  - exclamo aturdida y salgo de la habitación. Por suerte me encuentro con Nohemí y Alexandra en la sala con la misma cara de destrucción. - ¿Qué pasó anoche? - pregunto desorbitada - Jajajaja primaaaa que te pasaste de tragos! ¡Eso pasó!  - dice Nohemí. - Si! ¡Ya sé que me pasé de tragos! ¡El dolor de cabeza me está matando!  - digo quejándome - En qué momento se fueron Walid y sus amigos?  - Se fueron después que casi te ahogas en la piscina, te estabas quedando dormida - dice Alexandra - Menos mal que estábamos todos cerca y Walid te cargó y te trajo adentro ya iban a ser las 6 am. Nosotras nos quedamos en tu habitación, ¡espero que no te moleste! - ¿QUEEE? ¡Ay no! ¡Qué vergonzoso!!!  - digo extremadamente avergonzada - Y no te preocupes por eso, es lo de menos, espero que hayan dormido bien ... Supongo que, entre el agotamiento por el viaje, y que no había comido nada en todo el día, me pasé de tragos... ¡Ay no! - ¡Si Rebe! Nos preocupamos un poco porque estabas como inconsciente, pero recordamos lo largo y pesado de tu día y Walid decidió acostarte para que descanses. Deberías llamarlo y decirle que estás bien - dice Nohemí. - Hace rato hablé con Rami y me preguntó por ti, ellos también se veían preocupados - dice Alexandra. - Si, lo llamaré para decirle que estoy bien... ¿Un momento... Rami? ¿Su amigo?  - le pregunto a Alexandra sorprendida - Vaya sí que hicieron clic ustedes ja ja ja. -¡Pues sí! Antes de irse intercambiamos números, pero no solo yo hice clic, Walid estaba totalmente embelesado contigo - dice Alexandra. - ¡Ay si prima! ¡Ese hombre estaba que se babeaba por ti!  - dice Nohemí. - ¡No exageren! ¡Mejor vamos a cambiarnos para salir a comer algo a ver si se me quita la resaca y aparte me ayudan a instalarme!  - les digo. - Claro que si! - dicen ambas. Subí a mi habitación para tomar un baño, pero antes revisé mi teléfono donde conseguí varios mensajes de Stephanie, de Lisa y de Walid, y obviamente me interesaba saber que tenía para decirme Walid. 6:20 AM. Walid Safa: - Ya en casa preciosa! Que descanses. Gracias por la invitación, me gustaría verte pronto si me los permites. 8:45 AM. Walid Safa: - Buenos días preciosa! ¡Te deseo un excelente día! ¡Espero saber de ti pronto! 11:10 AM. Walid Safa: - Disculpa mi insistencia. No dejo de pensar en ti, me fui un poco preocupado. ¡Déjame saber que estás bien! ¡Vaya! Que considerado, pero debo poner un poco de distancia, creo que se está atribuyendo mucho, es decir, aún estoy en duelo por la pérdida de mi esposo y creo que se le dejé claro anoche cuando aún estaba en mis cinco sentidos. Flashback. - Parece que mis primas y tus amigos hicieron clic. - ¡Si! ¡Así como yo! ¡La imagen de ti de hace rato la tendré en mi mente por siempre!  - me dice Walid. - ¡No seas exagerado! - le digo apenada. - ¿Exagerado? ¡No! ¡Realista y sincero! Así como no podré olvidar el día que te vi en el elevador de mi empresa, en la reunión, en el cumpleaños de Ben y mucho menos el día que tuve la dicha de verte de nuevo luego de tantos meses - me toma la mano y la besa - Ayer cuando te vi en el avión sentí nervios - ¿Nervios? ¿Porque?  - le pregunto. - Porque creo en las casualidades y en el destino! Y esta noche me lo confirma... Inconsistente fuiste a mi bar y nos encontramos de nuevo. Y ahora estoy aquí otra vez, ¡compartiendo contigo!  - me dice y empecé a sentir nervios, no sabía que responder ante sus palabras e insinuaciones. - Walid, yo... - Lo sé, acabas de perder a tu esposo y no estás preparada aún... ¡Pero espero que me des la oportunidad de hacerte feliz como te lo mereces! Fin del Flashback.   12:15 PM. Rebeca Jones: - ¡Buenas tardes Walid! Agradezco mucho tu atención y comprensión ante mi vergonzosa actuación de anoche o mejor dicho de esta madrugada. El agotamiento me ganó. Estoy bien, solo un poco de dolor de cabeza, pero ya pasará. Espero que estés bien y que hayas descansado. Lancé mi teléfono sobre la cama y me dispuse a ir al baño, pero entró una llamada - Walid Safa - Dios mío este hombre no leyó bien mi mensaje cuando ya me estaba llamando. - ¡Aló! - Buenas tardes! Me alegra escucharte. - Buenas tardes Walid, ¿cómo estás? - Un poco agotado, no dormí mucho! Tenía algunas cosas que atender en la compañía y debí presentarme temprano. - Oh qué mal eso! Pero supongo que tendrás el resto del día para dormir un poco, como dijiste, eres tú propio jefe - le reprocho en juego. - Si bueno, espero que no, bueno si, pero esperaba poder invitarte a almorzar si te apetece. - Ah, justo ahora iba a prepararme para salir con las chicas a comer - le digo. - Genial, podemos comer todos juntos, si gustas, y puedo decirle a Rami y Wissam que se unan. - Mmm. Bueno, por mí no hay problemas y creo que por las chicas tampoco . - Excelente, ¿nos vemos a la 1? ¿Te parece?, ya te paso la dirección de uno de mis restaurantes preferidos que sé que les va a gustar - me dice muy animado. - Está bien, nos vemos en un rato - nos despedimos. Recibí de inmediato la ubicación del restaurante, recordé haber ido en algún momento con mi ex esposo Charles, es un restaurante bastante formal y lamentablemente no traje ropa adecuada adecuada y creo que las chicas tampoco. Encendí la lavadora e introduje la camiseta de Walid, quería entregársela y buscar alguna explicación de cómo es que solo traía puesto eso sin ropa interior. Me di un rápido baño, lavé mi cabello mientras pensaba que ponerme de ropa. - ¡Debemos ir al apartamento! - le dije a las chicas una vez salí del baño mientras ellas se maquillaban un poco y conversaban sobre mi nueva cama. - ¿Cómo así? ¿Al apartamento de Alex? - Pregunta Nohemí. - Si, allí está toda la ropa que dejé... Walid me llamó para invitarnos a comer y así - señalo sus atuendos deportivos - créanme que no se sentirán cómodas. - ¿Por qué lo dices? - me pregunta Alexandra. - Iremos al restaurante Aprile - le respondo. - ¡Aaaaaah okaaaaaay! Si, ¡iremos contigo!  - ríe y Nohemí y yo acompañamos su risa. Saqué la camiseta de la secadora y Alexandra decidió que sería una buena idea aplicarle un poco de mi perfume, luego de eso nos fuimos en mi camioneta al hogar que compartí durante varios meses con Alex y no pude evitar sentirme ansiosa y triste de nuevo. - ¿Todo bien? - me pregunta Nohemí quien iba de copiloto. - Si... Solo que entrar de nuevo allí me pone ansiosa. Ese apartamento es "Todo Alex" - le digo con un nudo en la garganta. - ¡Tranquila! ¡Estamos para apoyarte!  - dice Alexandra. Después de varios minutos conduciendo, por fin llegamos al edificio donde residí durante mi relación con Alex. - ¡Sra. Veccio! Es un placer verla de nuevo, lamento mucho su perdida, el joven Alex fue un hombre muy especial para mí y mi familia, que Dios lo tenga en su gloria y le dé a usted la fuerza y el valor para ser llevadera su perdida - me dice el conserje. - ¡Gracias Sr. José! - me limité a decirle con un sincero gesto de agradecimiento. Subimos en el elevador hasta el apartamento, se veía como si en cualquier momento Alex saliera del gimnasio, o de su guarida o simplemente me sorprendiera de espaldas con un abrazo, pero era una probabilidad completamente nula que empezaba a aceptar. - ¡Mi niiiiñaaaa! - Nancy sale de la cocina directo hacia mí - No sabía que vendrías! - me abraza y llora en mi hombro desconsolada y no podía emitir ninguna palabra - Mi niño! Alexito se nos fue! - me mira como buscando alguna respuesta de mi parte. - ¡Cycy! - solo pude decir eso y llorar con ella. Luego de algunos segundos ambas nos secamos las lágrimas e invité a las chicas a pasar a la habitación a probarse la ropa con la que se sintieras más cómodas. Nancy quería ponerse al día con todo lo acontecido, pero le expliqué que teníamos un compromiso y que estábamos retrasadas pero que pronto iría a visitarla. Alex le pidió a Nancy cuidar del apartamento durante nuestra estancia en los Estados Unidos, y luego de su muerte, le pedí que por favor se quedara, al fin y al cabo, éste también era su hogar. - Creo que éste me queda bien! - dice Nohemí probándose un vestido corte A color beige. - Siii ese te queda estupendo... Yo creo que me quedaré con éste - dice Alexandra luciendo un set estampado de top y falda. - Yo creo que me voy a ... - digo buscando entre la ropa algo para ponerme - Usar este - digo mostrando un enterizo n***o con cuello halter. - Vas a matar a Walid con ese jumpsuit jajajaja - dice Nohemí. - No seas exagerada jajaja, normal... - digo y me visto rápidamente, ya era más de la 1 pm. Arreglo un poco mi cabello y aplico solo un poco de maquillaje, tomo un bolso y miro a mi alrededor en la habitación y pienso que debo mudarme a la casa, hacerla mía y empezar de cero. - ¡Listo, vámonos! - digo y las chicas me siguen. Me despido de Nancy con el compromiso de volver y vamos en cuatro ruedas a nuestra cita. 1:20 PM Rebeca Jones: - ¡Disculpa el retraso, ya vamos en camino! 1:21 PM Walid Safa: - ¡Descuida, las estamos esperando! En el camino íbamos bromeando acerca de conquistar a los chicos, Nohemí y Alexandra habían tenido una muy buena conexión con los amigos de Walid, me alegraba por ellas. El viaje se hizo corto, supongo que por el retraso que teníamos, pero por fin llegamos. - ¡Hola! Discúlpanos, tuvimos que ir a mi apartamento por ropa - le digo a Walid y a sus amigos excusándome. - ¡Me lo imaginé! Anoche no vi mucha ropa en los armarios - dice Walid. - ¿Ah sí? Pues te cuento que tenía un pequeño bolso con algo de ropa en mi habitación, así que me puedes explicar cómo es que amanecí con esto... - le digo entregándole su camiseta. - ¿Esto? Emmm... - dice apenado. - ¡Ja ja ja atrapado! Confiesa - dice Alexandra. - Ja ja ja bueno, es que estaba nervioso, fue como si te hubieses desmayado - me cuenta. Llega un camarero a pedir la orden y aprovechamos que los demás están entretenidos conversando y acerca su silla para susurrarme algo. - La verdad me puse muy nervioso al tenerte entre mis brazos en ropa interior... Y honestamente no quise estar por toda la casa revisando, solo se me ocurrió tomar la toalla y secarte un poco, luego tomé mi camiseta y te la puse, pero la estaba mojando tu ropa interior y no quería que te resfriaras... Así que... Te quite el brasiere y la panty, pero juro por Dios que no vi nada ni te toqué, tus primas estaban allí lo juro por Dios! - me dice un poco preocupado. Su confesión me deja atónita y solo me queda mirar sobre la mesa al vacío hasta que logro armarme de valor y mirarlo fijamente a los ojos. - Está bien! Te creo... - le digo, aunque estaba un poco molesta, ¿por qué las chicas no me dijeron nada?  Luego de un rato en silencio absoluto entre Walid y yo, escuchando las anécdotas de Rami y Wissan y algunas opiniones de Nohemí y Alexandra, por fin llegó nuestra comida, y el silencio entre Walid y yo seguía. - ¡Perdóname en serio! - me dice. - ¿Por qué lo dices? - le pregunto extrañada por su petición. - No quiero que pienses que quise aprovecharme de la situación! - No lo hago, solo que me sorprendió mucho amanecer con tu ropa puesta y sin ropa interior, con resaca, y aparte que las chicas no entraran en detalles con lo sucedido me deja pensativa, pero es porque no logro recordar nada. - Y qué vas a recordar si estabas súper ebria - dice Alexandra quien logra escuchar nuestra discusión. - No es para tanto! - dice Walid. - Por lo menos agradece que nos ayudó y te cargó y te llevó a la habitación - dice Alexandra. - Y que me puso su ropa - digo y hago una morisqueta. - Jajajaja ah no? ¿Y que querías? ¿Que te pusiera tu ropa? ¿La muñeca Rebeca y tal? Ja ja ja - bromea Nohemí y todos ríen. - Voy al baño - digo y me retiro y las chicas me siguen. - ¡Rebeca creo que estás exagerando! - me dice Alexandra. - ¿Exagerando? ¿Yo?  - exclamo molesta - Ese hombre me ha desnudado y ustedes no me dijeron nada! - les reclamo. - Sabíamos que te iba a molestar, por eso no te dijimos que accedimos a qué te quitara la ropa, estabas muy pesada no podíamos contigo y con nuestra borrachera - dice Alexandra. - Es cierto, además estuvimos allí cuando lo hizo y podemos garantizar que no te tocó ni un pelo, y si vio, bueno, ¡no vio algo que no haya visto!  - bromea con lo último Nohemí. Me quedo uno segundos procesando todo, y aunque tengo razones para estar molesta, soy la única que tiene la culpa por permitirme llegar a ese estado. - Está bien... Supongo que le debo una disculpa a Walid, solo quiso ayudar - les digo y ellas asienten. Regresamos a la mesa y los chicos discutían por algo, pero al llegar cambiaron el tema. - Debo regresar al trabajo - dice Rami y se despide de Alexandra con un beso en la mejilla - Espero verlas pronto. - Yo vine con él, así que también debo irme - dice Wissan y se despide de Walid con una palmada en la espalda y de nosotras con un gesto. - ¿Desean postre? - dice el camarero que se acerca. - ¿Señoritas? - nos dice Walid y afirmamos para luego escoger. - En un rato debo irme... Sé que te dije que soy mi propio jefe, pero quiero dejar algunas cosas listas para tener el fin de semana libre, y si es de tu agrado compartirlo conmigo - me dice Walid. - Mmm ok, sí, creo que no habrá problemas, no tengo ningún plan - le respondo. - ¡Excelente! - me dice con una sonrisa y tal gesto me deja hipnotizada, se ve tan atractivo sonriendo. Al cabo de unos minutos terminamos nuestros postres entre conversaciones hasta que finalmente llegó la hora de irnos. Walid pagó la cuenta y se despide de nosotras. Por nuestra parte, nos subimos a mi camioneta y antes de arrancar le hice una petición a mis primas. - ¿Pueden quedarse conmigo el fin de semana? - les pregunto. - ¡Claro que sí! - dice Nohemí. - Por mí no hay problema, ¡si quieres me voy a vivir contigo ja ja ja pero llévame a buscar ropa! - dice Alexandra. - ¡Ja ja ja está bien! Vamos, y así me acompañan al apartamento a buscar mis cosas y hacemos compras para surtir la nevera y la despensa. Ambas estuvieron de acuerdo y las llevé a cada una a sus casas a buscar ropa para regresar a mi nuevo hogar. Llamé a mi hermano Xavier y le pedí el favor de ir al apartamento con la camioneta que había compraba para la fundación y que llevé algunas cajas para ayudarme con la pequeña mudanza que su mayoría será mi ropa y accesorios y éste gustoso aceptó. Nos encontramos en el apartamento y Nancy ya no estaba, como era costumbre, ya se había ido a su casa con su hija a pasar el fin de semana. Empezamos a empacar todo y de un momento a otro ví la hora en mi teléfono y no había recibido ningún mensaje o llamada de nadie y pensé en mi amiga Rose que ya debió haber salido de su nuevo trabajo. - ¡Hola hola! ¿Cómo estás? - ¡Cansada pero feliz de oírte y que estés de vuelta! - me dice al otro lado del teléfono. - Que mal que estés cansada! ¡Quería secuestrarte el fin de semana para que me ayudes a mudarme!  - le digo - ¿¡EN SERIO!? - Grita y alejo un poco el teléfono - Que bueno que hayas decidido mudarte! Carlos me dijo que te gustó mucho como quedó la casa! ¡Me alegro mucho por ti amiga!  - me dice. - ¡Gracias Rose! Es mi casa después de todo ... Así que, ¿qué dices?  - le pregunto. - No lo sé Rebe, sabes que ahora vivo con Carlos, y apenas puedo compartir bien con él los fines de semana por nuestro trabajo - me dice. - Ah Ok está bien, ¡no hay problema! ¿Al menos puedes ir a visitarme un rato? Él también puede ir si quiere, igual la amistad sigue, aunque Alex ya no esté - le digo. - Le diré y sé que le gustará la idea... ¡Te quiero mucha amiga! Me alegra saber que lo estás manejando bien.  - Hago lo que puedo - le digo tratando de sonar optimista. - ¿Nos vemos mañana sí? - dice y nos despedimos. Terminamos de empacar rápidamente, aproveché para cambiarme de ropa y le di la llave de la casa a Xavier y las chicas y yo nos fuimos a hacer compras. - ¿Has hablado con Rami? - le pregunto a Alexandra. - Sí, me escribió hace rato, me dijo que lamentable debía viajar unos días por un negocio - me dice - ¡Ah qué bien! – digo. - ¿Y Walid? ¿Te ha escrito?  - me pregunta Nohemí. - No, y me parece extraño, me refiero a que me dijo que quería dejar algunas cosas listas para no tener que ir a la compañía el fin de semana, pero mira la hora y con la intensidad que tuvo está mañana enviándome mensajes, que no me haya enviado uno ahora me parece raro. Al llegar al supermercado decidí enviarle un mensaje preguntando cómo está y cómo iban sus cosas en la empresa, y en el tiempo que llevamos en el supermercado que fue casi una hora, sumando el tiempo camino a casa, no tuve respuesta de su parte. ¿Habrá pasado algo?  
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