Rebeca...
Me fui a mi casa, tenia que descansar, despejar la mente y procesar toda la información que recibí hoy. Aparte de eso, encontrarme con Grazziano fue realmente oportuno, me relajó su compañía, creo que seria buena poder reconectar, a fin de cuentas, fuera de lo s****l, teníamos una muy buena relación.
- ¿Y esos ramos de rosas? - Le pregunto a Alexandra al entrar a mi casa.
- Te cuento... Uno me lo envió Rami, el otro es exclusivamente para ti, y por razones obvias ves la diferencia - Dice señalando el gran arreglo - Éste es el tuyo.
- ¿Ah si? veamos - tomo la tarjeta del gran ramo para leer en voz alta la dedicatoria.
¿Alguna vez has estado enamorado de alguien a quien no te atrevías a decírselo? No sé qué es lo que debería hacer, si decirle lo que siento o esperarme a que vea que ella también me quiere.
A veces los sentimientos, por mucho que nos gustaría poder alejarlos, vuelven y vuelven una y otra vez, y no hay nada que podamos hacer para alejarlos. Eso es lo que me lleva ocurriendo a mí un tiempo contigo, hay sentimientos que me abordan y que no me quieren dejar vivir.
Una pétalo por cada pensamiento.
Walid Safa.
- ¿Ves? por razones obvias el tuyo es mas grande que el mío, y obvio que su dedicatoria es mas profunda que la mia, si lo traes loco - dice Alexandra removiendo el arreglo floral inspeccionando.
- No seas exagerada. Quizás es su personalidad, o no sé, tal vez solo está tanteando el terreno contigo - le digo.
- Bueno si, está cuchi, y la dedicatoria bueno.. - me tiende la tarjeta para leerla.
No me importa que estés a cientos de kilómetros de distancia, yo se que nuestra conexión es infinita. ATTE. Rami.
- ¡Alexandra es una muy linda dedicatoria! - le digo.
- Si, es que no dije que no sea fea, sino que se ve la diferencia.
- ¿ Estas celosa? ja ja ja - le digo en broma.
- Con eso me refiero a que te des cuenta y aceptes que Walid esta enamorado de ti Rebeca, si eres caída de la mata.
- No, caída de la mata no, sólo que quiero mantener distancia, Walid es un socio muy importante entre los negocios que me dejó Alex, y no quiero arruinar todo, además, aun no estoy preparada para aventurarme con alguien - le digo con un poco de enojo.
- Ya va, ¿Cómo sabes que Alex te dejó sus negocios?
- Esta mañana me reuní con su abogado... me dejó prácticamente todo Alexandra - le digo aun sorprendida por el acto.
- ¡Wow! ¿Qué te puedo decir? ¿Y que piensas hacer? - me pregunta mas sorprendida aun.
- Cumplir con la voluntad de mi esposo.
Subí a mi habitación, tomé un largo baño en el jacuzzy mientras escuchaba algo de música y revisaba mis r************* y correos.
4:25 PM Carlos: - Hola Rebe como estas?, ya tengo el teléfono de Alex. Te lo puedo llevar en una hora.
Rebeca: - Hola Carlos, bien y tu?, si claro, no hay problema, estaré en la casa. Te espero.
Mis nervios florecieron de nuevo, ahora tendría acceso a la información privada de mi esposo, quizás me encuentre con cosas que no quiero o no deba, pero es necesario y debo dejar mis sentimientos de lado esta vez.
4:30 PM Walid Safa: - Hola preciosa. Espero que te haya gustado el detalle que te envié.
Rebeca Jones: - Hola Walid, como estas? Como va todo?, si, me ha gustado mucho, gracias, aunque no soy muy amante de las rosas, pero fue un lindo detalle de tu parte.
Walid Safa: - Y la tarjeta? La Leíste?
Rebeca Jones: - Si.
Walid Safa: - Cada letra es un sentimiento honesto.
¿Que? ay no, no puede ser, éste hombre va en serio. ¿Será que lo dejo seguir manteniendo mi postura?
Rebeca Jones: - [escribiendo]
Walid Safa:- Sé que aún no estas preparada para darte otra oportunidad y entregarte al amor, pero quiero que sepas que aquí estaré, esperaré el tiempo necesario. Estoy seguro que podemos llegar a algo muy lindo.
¡Dios mío! Me quitó las palabras. Este hombre sabe lo quiere, y buscará la forma de tenerlo.
Rebeca Jones: - ¡Gracias por ser tan compresivo!, eres un hombre formidable, caballero, educado, atractivo, sé que puedes tener a la mujer que desees, y no quiero que pierdas tiempo esperando por mi.
Walid Safa: - Gracias por tus cumplidos. Pero como te dije, esperaré el tiempo necesario.
Bueno, de darme una oportunidad con alguien, Walid es un excelente partido... Quizás en un par de meses esté preparada para avanzar en mi relación con el. Mientras tanto, debo resolver la situación de la que me dejó a cargo Alex.
Esa misma tarde, antes de llegar la noche, recibí una llamada de Grazziano donde éste me invitaba a cenar en su restaurante y gustosa acepte. Como el restaurante tiene un ambiente familiar e informal, me puse un camisón de tiras con unos pantaloncillos de mezclilla, tomé un pequeño bolso estilo mochila e introduje mis pertenencias y me marche en mi antiguo auto, el primer obsequio de Alex. De camino iba bastante relajada, el baño realmente ayudo mucho a aliviar la tensión por lo de la reunión de la mañana.
- ¡Hola bella! - me dice Grazziano al verme llegar.
- ¡Hola Guapo! - le digo y le doy un beso en la mejilla y un abrazo.
Grazziano es alto, de mas de 1.90mt de altura, tez blanca, ojos verdes como de gatos y cabellos castaños, con un estilo bastante relajado, usa jeans rasgados y camisetas sencillas luciendo algunos tatuajes tribales y una personalidad aunque un poco tímida y reservada bastante amigable y graciosa.
Pedimos algo de comer, me enseñó todo el lugar y me presentó a algunos de sus empleados.
- Te presento a mi eterno amor prohibido - le dice a su mano derecha y encargado del restaurante.
- ¿Por que le dijiste eso? - le doy un sutil golpe en el brazo luego de que la persona se diera la espalda despues de presentarnos.
- Es que es la verdad - me dice.
- ¿Y en que te basas para decir eso? Porque nunca me pediste tener algo exclusivo que yo recuerde - le pregunto bastante curiosa.
- Porque siempre pensé que eres las típica chica fresa que quiere casarse y tener una familia, y yo no estoy en esa sintonía - me dice.
- Pues el matrimonio para mi no lo es todo. Mi primer matrimonio fue posible por la presión de mi madre luego de irme a vivir con el, ella no aceptó que me fui de la casa con un hombre sin casarme... - me interrumpe.
- ¿Ves? A eso me refiero, eres muy dependientes de tus padres, o mejor dicho, eras muy dependiente de tus padres, eso no me gustaba nada. Si quería invitarte a ir de viaje un fin de semana no podías porque a tu mama no le agradaba la idea. Tenias que escaparte por las noches porque a tu mama no le gustaba que salieras muy de noche y mucho menos regresar tarde o quedarte fuera de casa... - dice y lo interrumpo.
- Ya eso es cuestión del pasado. El caso es, que me casé solo para calmar intensidad y finalmente después de poco mas de una año me divorcié. Mi segundo matrimonio... fue algo repentino, vivíamos juntos, de maravilla. No tenia planes de casarme ni siquiera en un futuro lejano. Y de repente un día me pidió matrimonio delante de toda mi familia y algunos amigos y no pude negarme- le digo.
- Porque en el fondo lo deseabas - me dice pero no estoy de acuerdo.
- Si tu lo dices... El caso es que no creo que vuelva a casarme, como veras, ninguno de los matrimonios ha terminado bien ja ja ja - ambos reímos pero Grazziano en el fondo sabía que mi broma me afectaba en el fondo.
Tomó mi rostro entre sus manos y poco a poco fue acercando su rostro al mío, cerré mis ojos y aun a escasos centímetros de separación, podía sentir sus labios sobre mi. Grazziano tenia esa cualidad, como si se tratase de practicar el sexo tántrico, sin tener tacto, el podía generar un gran placer en mi. Terminé acercándome mas a el para poder sentir sus labios, sentía la necesidad de hacerlo desde lo mas profundo de mi ser.
- Extrañaba esos ricos labios - me dice aun con los ojos cerrados.
- Y yo la sensación que causas en mi - le digo, por un momento olvidé todo, me olvidé de mi dolor, de los posibles problemas venideros, de todo mal pensamiento que me turbó durante el día.
- Muero por sentirte como antes - me dice mientras recorre mi pecho y hombros con su dedo erizando mi piel.
- Eso sería muy rico - le digo, sentía que podía escuchar los latidos de nuestros corazones, estábamos realmente excitados.
- Te llevaría a casa como en los viejos tiempos, pero sabes que están mis padres - me dice un poco avergonzado - Y aquí, no es el lugar mas conveniente, en cualquier momento empiezan a organizar el cierre.
- Tranquilo, te entiendo... - no quería decirlo, pero se me salió - Podemos ir a mi casa.
- Entonces vámonos de aquí... Después de ti - Salimos de su oficina. Nos despedimos y cada uno subió a su auto y conduje hacia la casa con él siguiéndome.
De camino a casa llamé a Alexandra para decirle que iba en camino con compañía y que había una gran posibilidad de que pasara la noche allí.
- Bien, bienvenido, ¿deseas algo de tomar? - le pregunto un poco nerviosa.
- ¿Qué te parece un poco de agua y nos vamos a tu habitación? - me dice mientras juega con algunos mechones de mi cabello.
- Está bien - Tome un vaso y lo llené de agua y se lo entregué - ¡Sígueme! - le digo.
Subimos hasta mi habitación, lo miraba observar todo sentado en la cama - Bonito cuarto - me dice.
- Gracias, aun me estoy adaptando - le digo y me acuesto del otro lado de la cama pero sin quedar completamente tendida.
Grazziano colocó el vaso sobre la mesita de noche a un lado de la cama y se quitó el suéter que llevaba puesto con sus mangas recogidas dejando ver su grueso torso y me atrae hacia el.
Empezó a acariciar mi rostro y mi cabello, lentamente fue hasta mi cuello estampando sutiles besos que parecían mas bien caricias con sus labios. Se puso sobre mi acariciando con sus manos mis hombros y manteniendo contacto visual, se escuchaba nuestra respiración bastante agitada. Regresó al recorrido con sus labios por mi pecho y bajó rápidamente hasta mi vientre para levantar mi camisón.
- Esto estorba - me dice refiriéndose al camisón - Esto también puede irse - guía mi cuerpo para darme vuelta quedando boca abajo sobre la cama y me quita el brasiere.
Inmediatamente sentí el calor y el frio del paso de su lengua sobre mi espalda desnuda, de momentos mi piel se eriza por el contacto con su rostro sobre mi - Me encante tu cuerpo - me dice al oído en un suspiro y siento como se tiende sobre mi e introduce sus manos entre mi cuerpo y la cama buscando mis senos para acariciarlos al mismo tiempo que rozaba su erección sobre mi.
Se levantó, dejándome extasiada, apagó la luz de la habitación y abrió las persianas para dejar entrar la iluminación del exterior. Se deshizo de su ropa y me ayudó a levantarme de la cama para quedar de pie junto a el y me ayudó a quitarme el resto de mi ropa quedando completamente desnudos los dos.
Lo vi acercarse a la peinadora y tomó un tarro de crema humectante - Acuéstate boca abajo, te daré un masaje primero - me dice, y obviamente que cedo, la idea de un masaje me agradaba.
Sentí sus cálidas manos deslizarse sobre mi espalda, mi cintura, y costados de mis senos, era una sensación bastante excitante y a la vez relajante, de momentos pensé que me quedaría dormida. Empezó a masajear mis glúteos y piernas hasta la punta de mis pies - ummm, ummmm - mis gemidos involuntarios me delatan, realmente lo estoy disfrutando.
Inesperadamente me pide que me voltee y que mantenga contacto visual, empieza a masajear mis piernas, luego sube a mi cuello y hombros a la vez que me daba castos besos en la frente, ojos, en la punta de la nariz, mejillas, mentón y por ultimo en la boca. Aplica un poco mas de crema y masajea mi abdomen subiendo hasta mi senos - Se siente muy rico - digo con la voz ronca por la excitación. Él no dice nada, solo me mira, y aunque por mas que quiero mantener mi vista en el, sus caricias me hacen dejar los ojos en blancos.
- ¡Ah! - gemí con decibelio al sentir sus manos masajeando mi v****a.
- ¿Te gusta? - me pregunta al oído, su voz también estaba ronca y al acercarse podía sentir su erección en mi pierna.
- ¡Me fascina! - le digo y lo atraigo hacia mi por su cuello con ambas manos e introduzco mi lengua en su boca al tiempo que con mis piernas lo acerco a mi vientre dejando su pene en contacto con mi húmeda v****a.
- Espera un poco - me dice.
- ¡Me estas torturando! - le digo con desesperación.
Se acomodó entre mis piernas, y mientras masajea mis senos con sus grandes manos, su pene se desliza entre los labios de mi v****a causándome el mayor de los placeres al sentir su tibia eyaculación correrse sobre mi vientre.
- Lo siento, no logré contenerme - me dice tendido en la cama.
- Ja ja ja, ¿No lograste contenerte? - le pregunto sorprendida luego de ver la hora - Grazziano, ¡pasó casi una hora!
- Lo sé, pero sabes que luego de acabar no puedo continuar hasta luego de un rato.
- Si, lo sé, ¿Cuál es el problema? - le pregunto confundida.
- Que de seguro quieres mas.
- ¿ Lo dices en serio? Ja Ja Ja, me hiciste tener una infinidad de orgasmos, no te miento que moría por sentirte dentro de mi, pero me siento satisfecha - le digo de camino al baño para asearme un poco.
De vuelta a la habitación, lo veo con su ropa interior y su camiseta puesta - ¿Te vas? - le pregunto.
- Si, debo irme, no es buena idea que me quede a dormir - me dice.
- ¿Por que no? - le pregunto, me coloco una bata de baño y me siento en la cama junto a el.
- Rebeca, no fui del todo sincero contigo... - ¿Oh rayos, y ahora que? pienso.
- ¿A que te refieres? - le pregunto y me acomodo en la cama para escucharlo atenta.
- Tengo un hijo... - me dice aun dudando de contarme.
- Pero Grazziano, eso no es problema... ¿O si?
- No, el problema es... - lo interrumpo.
- Que estas casado y tu esposa te espera en tu casa y por eso no querías llevarme allá... claro, es lógico - digo molesta.
- ¡No!, no estamos casados, estamos separados. Pero la única forma de poder estar con mi hijo era viviendo juntos, y con la condición de no tener ningún amorío... - se queda en silencio y aprovecho para reclamarle un poco.
- Me parece una vaga excusa, ¿y eso que tiene que ver con que pases la noche conmigo? - le pregunto.
- Que si no llego a dormir, se molestará y me amenazará con irse lejos y llevárselo con ella... Rebeca, ¡mi hijo es mi vida! - me dice, y puedo ver la sinceridad en sus ojos, pero estaba realmente molesta con el y conmigo misma.
- Esta bien Grazziano... No se que tipo de relación tienes con ella ni quiero saber, y bueno, si así son las cosas, esta bien. Somos dos personas adultas. Gracias por este momento y si, ¡mejor te vas!
Mientras veía a Grazziano vestirse para marcharse, recordé mis tiempos de soltera, cuando creía que había encontrado el amor en alguien, pero que al fin y al cabo solo se trataba de sexo, esa sensación de sentirme usada volvió. Pero luego recuerdo que fui yo quien siempre cedió, sabiendo lo que pasaría y que yo también buscaba sexo, que el amor es solo una excusa.
- Lo siento mucho - me dice antes de irse.
- No te preocupes como te dije, ya estamos grandecitos para andar con rodeos, y después de todo, no soy nadie para exigirte, tu hijo esta primero. La pasé muy bien... - nos despedimos finalmente.
Regresé a mi habitación, tomé mi teléfono, respondí algunos mensajes de mis amigas preguntando por mi estado anímico, nada fuera de lo normal. En seguida me llegó un mensaje de Walid.
11:38 PM Walid Safa: ¡Feliz Noche! ¿Cómo ha estado tu día?.
Rebeca Jones: - Muy bien, ¿y tu?.
Walid Safa: - ¡Bien!, pensando en ti, esta semana regreso, espero verte.
Rebeca Jones:- ¡Ah que bien!, eso espero, pero creo que esta semana regreso a norteamerica. Tengo unos asuntos pendientes.