Rebeca...
He estado inquieta toda la noche, la situación con Grazziano me dejó deseosa de más, pero ni loca con él, todo ápice de admiración por nuestro encuentro s****l se esfumó junto con los rastros que dejó en mí. Bajé a buscar algo para tomar y me encuentro con mi prima.
- ¿No puedes dormir? - le pregunto.
- ¡Rebeca! Me has asustado... No, no puedo dormir... - me dice mientras traga un sorbo de agua - Ahora que te veo, se me olvidó decirte, por aquí estuvo tu amigo Carlos y me entrego esto para que te lo de - me acerca una pequeña bolsa que estaba sobre el meses de la isla de la cocina.
- Ah si cierto, gracias... Trata de descansar - me despido y me voy corriendo a la habitación.
Estaba ansiosa y nerviosa a la vez, tenia en mis manos el teléfono celular de Alex, Carlos se había encargado de llevarlo a reparar. Lo enciendo y automáticamente lo conecto a la red de wifi y empiezan a llegar numerosos mensajes, correos electrónicos y notificaciones de r************* .
Empiezo a leer uno a uno hasta casi el amanecer. Cuando creí que no había nada importante y que ya había leído todo, me encuentro con un icono con notificaciones; lo que pensaba que era una aplicación de juegos.
- ¿Qué es esto? - digo en voz alta.
El sueño que empezaba a embargarme se disipó por completo al abrir el contenido de la supuesta aplicación protegida por una contraseña, la cual mencionaba en el testamento.
- ¡Dios mío! - No podía creer lo que estaba viendo en una de las carpetas, eran fotografías y algunos videos de unos hombres mayores teniendo sexo entre ellos - ¡Que asco! - Sentí mucha repulsión y preferí buscar en otra de las tantas carpetas.
En otras encontré imágenes de embarcaciones con la droga que distribuía, el dinero que recibían, hombres y mujeres que quizás trabajaban para el, o que en el peor de los casos, asesinaron... Lo curioso fue encontrar una foto del ex esposo de su prima Lisa, quizás le hicieron pasar algún susto como castigo por lo que le hizo a ella, supongo que jamás lo sabré. En otra carpeta, habían fotografías de mujeres posando desnuda y videos masturbándose, me sentí realmente humillada al ver la fecha en los detalles de cada multimedio porque son de semanas antes de su muerte.
Seguí curioseando, hasta que por fin encontré algo que quizás me sería de ayuda. Screenshots de conversaciones con los números telefónicos y algunas direcciones, y las conversaciones tienen fecha del día anterior a la muerte de Alex y de horas antes.
- ¡Definitivamente debo buscar a Lino y a Gustavo!
Por la mañana, luego de descansar apenas una o dos horas, llamé a mi prima Nohemí para reservar un vuelo a Norteamérica inmediatamente.
- Sales esta misma noche si quieres - me dice.
- ¡Lo tomo!
Tome una maleta pequeña, guarde algo de ropa, los documentos que me dejo Alex, la carta y su teléfono. Le pedí a mi hermano Xavier que lleve al aeropuerto, y solo jalaba las horas para poder llegar pronto.
- ¡Rebeca! - Ay ¿no, quien es ahora?, no puedo viajar ahora porque me encontraré siempre con alguien a caso.
Levanto la mirada y me encuentro de frente a Iván... - ¿Cómo estas? - me limite a preguntar.
- Estoy muy bien, ¿tu como has estado? ¡Wow te ves muy bien! - me dice, pero no quería oírlo, todo él me aborrece.
- Si, eso lo escucho mucho en los últimos días, supongo que es porque estoy bien y me siento bien. - dije con tono odioso y arrogante para darle a entender que no quiero hablar con el.
- Pasajeros del vuelo 8203 con destino a Nueva York, por favor diríjase al área de abordaje - Anuncian en la sala de espera.
- Debo irme, que estés bien - le digo tajante.
- ¡También voy a Nueva York!, que casualidad - me dice el muy cínico.
- ¡Que bien!, feliz viaje - me despedí y me toma del brazo antes.
- Rebeca, por favor perdóname, me porte muy mal, lo sé, pero por favor, dame una oportunidad. - me dice suplicante y captamos la atención de las personas en el pasillo de abordaje.
- Me humillaste Iván, me usaste, me engañaste, me humillaste y eso no se olvida de un día para otro - le digo.
- Pero entiéndeme, estaba enamorado de ti... Y tú seguías con el, ¡lo preferiste a el aun después de todo lo que te hizo! - me reprocha.
- Lo preferí a el porque después de todo era mi esposo... y al igual que tu lo estas haciendo ahora después de cagarla, el me pidió una oportunidad y me demostró que la merecía. Pero tú, no pasaste la prueba ni siquiera en el proceso de decidir si le brindaba esa oportunidad. Lo echaste a perder todo - le digo.
- ¡Lo siento mucho de verdad!, no te imaginas lo arrepentido que estoy y lo mal que me he sentido al saber lo mal que las ha podido pasar con todo esto de la muerte de mi primo - me dice y lo interrumpo antes de que siga.
- Ya por favor, ya lo que pasó, pasó, las cosas pasan por algo, a lo mejor debió ser así. Ahora estoy bien, me siento bien sola y no pretendo enredarme la vida con alguien por el momento así que no insistas - trato de seguir caminando para ingresar al avión y el me detiene - ¡Déjame!.
- ¡Déjala en paz!, ¡Perdedor! - le decían algunas personas.
- En serio ya déjame tranquila. Has de cuentas que no nos conocemos. - le dije y me perdí entre la multitud deseando no toparme con el nuevamente dentro del avión y mucho menos al llegar al destino.
Por suerte, me quede dormida durante el vuelo, al aterrizar me topé con Iván nuevamente, pero no me dirigió la palabra. Luego de retirar mi equipaje me dirigí a la salida donde me esperaba un hombre con un cartel con mi nombre.
- ¿Lino? - pregunto.
- ¡Rebeca, bienvenida, que gusto por fin conocerte! - me dice el primo de Alex.
Lino es totalmente lo opuesto a sus primos Alex, Iván, Michael y George. Lino tiene un estilo bastante atrevido, es delgado con el cabello teñido, y me atrevo a decir que lleva un poco de maquillaje, a caso ¿es gay? pienso mientras me habla acerca de lo que haremos los próximos días.
- Y si, ¡soy gay! - me dice restándole importancia y me saca de mis pensamientos.
- ¡No he dicho nada! ¡ Ja ja ja! - le digo tratando de no delatarme.
- Tu mirada lo dice todo cariño, digamos que soy la oveja negra de la familia - me dice con tono de orgullo - ¡Pero mira a quien tenemos por aquí! - dice y ni me molesto en voltear a ver porque se de quien se trata .
Se saludan y se dan un fuerte abrazo - ¡Mi segundo primo favorito! - dice Lino.
- Ja ja ja, así le dices a todos, ¿Quién se supone que es el primero? - le pregunta Iván.
- Eso es secreto - le dice con un tono muy burlón.
Luego de una breve conversación, los primos de despiden finalmente, cosa que agradecí por que estaba agotada en extremo, por fin nos fuimos, en mi caso, al apartamento que Alex había comprado en caso de que yo decidiera mudarnos a Nueva York.
- Es aquí... - Lino me señala el gran edificio y me entrega las llaves del apartamento - Paso por ti a las 9 am, ponte un traje ejecutivo, si no traes te lo haré llegar a primera hora - le agradezco su ayuda ya que traje muy poca ropa y no pretendía tener una reunión formal o casual tan pronto - Y toma esto... - me entrega una memoria USB - Debes memorizar todo, estos son los hombres que te estarán en la reunión y son fuertes conexiones de la organización.
Me despido de Lino dejándole saber lo agradecida que estoy por su apoyo. Al entrar al apartamento, admiro la vista panorámica de la ciudad y me acomodo en el sofá para ver el contenido de la memoria.
- ¡Esto no podría ser peor! - digo al encontrarme con una fotografía de Walid en primer lugar, seguido de una de Rami, luego una de su otro amigo Wissam, algunos hombres mayores, entre ellos uno que apareció en un video s****l de los que están guardados en el teléfono de Alex, algunas mujeres, y las parejas que conocimos en nuestro pasado viaje a Suiza.
Traté de memorizar los nombres de algunos, cuales son sus negocios, y me llamó mucho la atención saber que Walid viene de una familia muy acaudalada de Kuwuait. Me quedé dormida luego de un par de horas. Me desperté en el sofá alrededor de las 6:30 am gracias a los sutiles rayos del sol y el llamado a la puerta de Lino.
Creo que hoy será un largo día.