Adolescencia

1179 Words
Definitivamente, los niños disfrutaron una infancia feliz. Tanto Mario como Javier y Alicia disfrutaban mucho estar juntos. Por consiguiente, hacían todo lo que estuviera en sus manos para reunirse el mayor tiempo posible. Siendo así, sus padres ya estaban familiarizados con sus constantes visitas. Naturalmente, ninguno se oponía a su amistad. La verdad el vínculo entre Alicia y Javier era distinto a su amistad con Mario. Sin embargo, no podían negar que lo consideraban un gran amigo. En tales circunstancias, los profesores estaban acostumbrados a verlos juntos en todo momento. Si bien, por lo regular, no tenían objeciones al respecto, a veces trataban de separarlos, ya que temían que su rendimiento académico se viera afectado por tan sorprendente amistad. No obstante, Javier tomaba con mucha seriedad sus estudios. Por lo tanto, se aseguraba de que sus amigos atendieran la clase cómo era debido. Honestamente, Alicia prefería los juegos y la diversión del recreo. De cualquier forma, Javier se encargaba de recordarle la importancia del colegio. A decir verdad, Javier era una muy buena influencia académica para ambos, por lo cual los padres no tenían ninguna objeción verdadera. A medida que el tiempo pasaba, algunas niñas comenzaron a buscar a Alicia. A pesar de ello, la niña no disfrutaba especialmente de su compañía. Francamente, las chicas hablaban de moda y de chicos. En tal caso, esos temas le tenían sin cuidado a Alicia. Aunque trataba de llevar buena relación con todos los chicos de su clase, desde luego, tenía muy claros quiénes eran sus verdaderos amigos. Por su parte, Javier y Mario disfrutaban mucho los deportes. Desgraciadamente, los profesores insistían en separar a los niños de las niñas cuando se trataba de actividades físicas, puesto que aseguraban que los niños debían enfrentarse con sus iguales. Ante tal panorama, Mario y Javier hicieron todo lo que estuvo en sus manos para convencer a sus maestros de que abrieran equipos de fútbol mixtos, para que así su amiga Alicia pudiera estar en su mismo equipo. Desafortunadamente, no hubo nada que pudieran hacer al respecto. En realidad la niña tampoco estaba muy interesada en los deportes. Sencillamente, prefería mirarlos desde las gradas y alentarlos. Entonces, aprovechaba esos ratos libres para platicar con las chicas de su edad. En cambio, a veces, ella no podía entender sus conversaciones. Simplemente, hablaban de lo mucho que les gustaban algunos chicos. Por consecuencia, sus pláticas a veces le resultaban aburridas. En el cumpleaños de Alicia, la niña se aseguró de no repetir el fiasco de la fiesta de Javier. Ciertamente, sus padres tenían el deseo de hacerle una fiesta a la cual asistieran todos sus compañeros de clase. De cualquier manera, ella les aclaró que prefería una reunión más sencilla acompañada de sus dos amigos entrañables. Pronto sus padres se miraron en silencio el uno al otro. Súbitamente, Yolanda pareció comprender el sentir de su hija. Como resultado, acarició su cabeza tiernamente antes de afirmar: "De acuerdo, si prefieres invitar solo a un par de amigos, creo que está bien, ¿no lo crees también?", preguntó mirando a su esposo. En efecto, Sergio hubiera deseado que su hija tuviera mayor habilidad para hacer amistades. En cualquier caso, sabía que contaba con tres amigos entrañables, lo cual era ya bastante bueno. A continuación, sonrió abiertamente mostrando su aprobación. Posteriormente, Alicia celebró su cumpleaños con una pequeña comida. Lógicamente, le pidió a su madre que sirviera pizza, debido a que era su comida favorita. Después de comer, los niños salieron al jardín a jugar un rato. Al cabo de un tiempo, volvieron a la casa para ver una película. Pese a que no hicieron nada distinto a los demás días, Alicia disfrutó mucho su cumpleaños. De tal forma que su infancia transcurrió sin mayor contratiempo. En definitiva, los niños disfrutaban su mutua compañía más que nada en el mundo. Claramente, Sergio y Yolanda se encargaron de brindarle una infancia feliz a Alicia. Lamentablemente, la empresa de la familia comenzó a experimentar algunos problemas. Por fortuna, no eran demasiado graves. Sin lugar a dudas, Sergio se creía más que capaz de solucionarlos. Por otro lado, Miguel y Laura se aseguraron de que Javier tuviera una infancia feliz. Efectivamente, su padre siempre estaba muy ocupado en sus actividades. Pero, por el contrario, su familia entendía lo importante que era todo aquello para él. Es decir, Miguel se había esmerado mucho en desarrollar su carrera política al mismo tiempo que intentaba brindarle tiempo de calidad a su familia. Innegablemente, la tarea era titánica. Aparentemente, era muy difícil tenerlo todo en la vida. Sin duda, Miguel estaba decidido a alcanzar el éxito. Realmente, el camino estaba lleno de contratiempos. Pero, a fin de cuentas, todo lo hacía por ellos también. En ese momento, creía que si tenía éxito en su labor, toda su familia disfrutaría de los frutos de su arduo trabajo. Obviamente, Javier extrañaba jugar con su padre, pero entendía que era una situación pasajera. De hecho, sabía que aquel era un sacrificio que debían hacer juntos. De tal manera que los niños se desarrollaron con plenitud en una infancia feliz. Por supuesto, con el paso del tiempo su amistad se hizo mucho más fuerte. Afortunadamente, los tres amigos estudiaron en el mismo colegio hasta la adolescencia. Definitivamente, eran muy responsables. Por tal motivo, sus notas eran de las más altas del colegio. En ocasiones, incluso les gustaba competir por sacar las calificaciones más altas. Si bien su amistad se mantuvo igual de fuerte que antes, una mañana la mecánica cambió entre ellos de forma sorpresiva. Ese día, Alicia llegó al colegio muy temprano como todos los días. Sin embargo, antes de entrar al salón, decidió ir al sanitario. Al llegar al lugar, se metió a uno de los cubículos. En tan solo unos minutos, unas chicas entraron al lugar charlando animadamente. —El baile de verano está por celebrarse. Obviamente, es uno de los eventos escolares más importantes. Simplemente, no debes faltar, pues los chicos más populares asistirán. Además, puedes aprovechar la oportunidad para acercarte a algún chico que te atraiga. Tan pronto como escuchó esas palabras, la mirada de Alicia se iluminó. De inmediato, recordó la importancia de tal festividad. Honestamente, no le gustaban mucho los eventos sociales. No obstante, por algún extraño motivo, esa actividad en particular despertaba mucho su interés. Probablemente, se debía a que tenía la esperanza de que Javier finalmente la invitara a salir. A medida que la niña fue creciendo, el chico se volvió muy cuidadoso en la forma de dirigirse a ella. Sin lugar a dudas, era todo un caballero, lo cual era muy inusual a su edad. Naturalmente, su actitud era siempre muy correcta. Además, lo que menos quería era enfadar a los padres de Alicia. Aunado a ello, durante muchos años, se abstuvo de expresar sus sentimientos debido a la juventud de ambos. De cualquier forma, Alicia tenía la esperanza de que, al ser un par de adolescentes, las cosas podrían cambiar entre ellos. Por tal razón, al escuchar a esas chicas hablar con tal descaro, no pudo evitar recordar a Javier.
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