NARRA JULIANA. Despertar a su lado fue como si aún permaneciera en un sueño, un bello sueño en el cual deseas permanecer por siempre. Sentir su piel sobre la mía me producía una sensación tan increíble que apenas la podía asimilar, nuestras piernas estaban enrolladas perfectamente para evitar separarse una de la otra, me acerqué más aún de lo que ya estaba, ya que necesitaba hundirme en su alma y no alejarme jamás. La abracé, ella sonrió, podía ver su rostro repleto de paz y me preguntaba, ¿Cómo aquello tan simple como el estar recostada a su lado podía convertirse en algo tan valioso?. –Te ves hermosa – susurré antes de dejar un besito en su hombro. –Tú te ves hermosa –respondió ella sosteniendo mi mano, llevándola a sus labios para dejar un corto beso en ella. Todo parecía ir muy len

