Prometo destruirte. Capítulo 13 ‹‹Es una promesa›› Tan pronto el reloj marcó las 12, el momento del almuerzo, tomó su cartera y se fue hasta el hospital, donde todavía tenían internado a Alex dado que no podían trasladarlo a una clínica hasta saber que está fuera de peligro. Cuando llegó, habló con los médicos que seguían creyendo que era su novia y al no estar internado en un sector donde podrían visitarlo libremente, prefirió dejar que lo sigan pensando. Después de todo solo le importaba saber que está bien. El resto, no. —Entonces ¿está bien? Había recibido la noticia de que había respondido de manera favorable al tratamiento. E incluso ya estaba despierto. —Si. Está lúcido y se acuerda lo que pasó. —Ella suspira y lleva su mano a su pecho para agradecer a Dios que lo haya salva

