Prometo destruirte. Capítulo 23 Aunque la mona se vista de seda... —No puedo negar que te ves hermosa así de simple, pero hice una reserva en un lugar sofisticado y tenes que asistir de gala —comenta mientras están de pie frente a una vidriera de ropa fina de diseñador. —Te entiendo, pero yo no puedo permitir que gastes de tu plata en mi. —Se da la vuelta para irse pero él la toma de la mano y no se lo permite. —Sofía, entiendo perfectamente que no suelas aceptar regalos, que te incomoda cuando te los dan. Comprendo que no estás acostumbrada a mi estilo de vida, pero yo no puedo cambiar eso y de verdad me gustas así tal cual sos. —La acerca más a su cuerpo, envuelve sus manos en su cintura y vuelve a dejar válidos besos en sus labios, para luego continuar hablando—: Pero hay cosas q

