—Bueno tu prima se enteró de tu enfermedad y vino a visitarte — explicó mi madre con mucha seguridad tratando de apaciguar la situación, donde yo me puse a la defensiva, por que sabía muy bien que karin no era nada buena y seguramente hay algo detrás de todo este acto bondadoso.
—Lo menos que necesito es un dolor de cabeza como ella — aseguré seria levantándome de la cama dando una mirada con puro odio a karin, quien hasta el momento se mantenía en silencio con una mirada muy tranquila que no era nada habitual en ella, también pude darme cuenta que reconoció a leonel, esto lo digo porque se le quedó viendo por un momento considerable.
—Kim no digas esas cosas es tu prima — dijo mi madre a manera de regaño, pero yo sabía muy bien la clase de prima que tenía, la había conocido durante tantos años y sabía de lo que era capaz, era alguien en quien no podías confiar, que te podía hacer daño en el momento menos pensado y lo único que yo quería es que ella mantenga su distancia conmigo, no quería morir antes de tiempo por culpa de karin.
—Nena es mejor que te relajes — aseguró Daniel a mis espaldas, poniendo una mano sobre mi hombro, esté pequeño acto me dió entender que tenía que mantener la calma, puede que suene raro, pero Daniel siempre había sido mi apoyo, la personas quien podía confiar y su sola presencia me transmitía fuerza y valor
—Si, kim lo mejor es hablar y verás que tú y karin se pueden volver a llevar bien — propuso mi mamá, pero este comentario para nada fue de mi agrado por lo que hice una mueca de disgusto, cómo si hubiera probado alguna comida muy agria, mi madre me miró con una sonrisa nerviosa al captar mi indirecta en los ojos que decía "antes muerta".
—kim — habló karin por primera vez, tenía una mirada muy relajada que no transmitía el típico aire de superioridad que ella mantenía la mayoría de la veces — quisiera hablar contigo a solas para poder arreglar nuestras diferencias — prosiguió mostrándose amable y sensata.
Esto no era algo que yo esperaba, tanto que me preguntaba a mí misma si esto era una trampa o broma de mal gusto.
—Yo no tengo nada de que hablar contigo karin — respondí cortante manteniendo seria con toda la serenidad posible para no darle un puñete de esos que tenía muchas ganas de tirarle desde hace tiempo atrás.
—kim por favor es mejor que hablen — insistió mi madre nuevamente poniéndose de parte de karin y sabía muy bien que sí no hacía caso esto seguiría por un buen rato y eso era algo que no quería, lo mejor era terminar esto de una vez por todas.
—Esta bien salgamos de aquí — dije molesta por tanta insistencia, empezando a dar los primeros pasos para salir de mi habitación, hasta que de pronto una mano me detuvo en seco, gire a ver y era Daniel sujetándome suavemente, noté que estaba preocupado.
—Kim cualquier cosa gritas estaremos al tanto — comentó mi querido amigo Daniel causando algo de gracia en este momento tan amargo, yo solo asentí con una leve sonrisa en mis labios para luego salir de mi habitación con karin y mi madre trás de mí.
Cuando estuvimos fuera de mi habitación me quedé en silencio esperando escuchar las típicas mentiras de karin junto a su estúpida forma creída de decirlas cosas.
—Bueno kim — empezó hablar karin mirándome con algo de bondad y ternura, ¿es que acaso estaba mal? o ¿que era lo que pasaba para que ella tenga esa mirada? — se que tú y yo hemos tenido nuestras diferencias, además de situaciones muy penosas hasta de mencionar, por lo que estoy muy arrepentida de mi comportamiento ante ti.
—Es bueno que te des cuenta de tus errores — dije sin más ganas de querer hablar, aunque noté que sus disculpas esta vez no tenían el toke de maldad que siempre había en ella.
—Kim yo se que no soy de tu agrado, pero quisiera arreglar nuestras diferencias para poder entablar un ambiente familiar entre tú y yo — me quede en silencio pensando en que está vez karin decía las cosas de forma sincera, tal vez sea mentira, pero parece tan real que quisiera darle esa oportunidad de arreglar nuestras diferencias.
—¿Y por que ese repentino cambio? — pregunté sin tanta seriedad queriendo escuchar cual sería su respuesta y razones de este gran cambio de actitud.
—Somos primas hermanas, parientes muy cercanas que se deberían llevar bien, además hoy que me acabo de enterar de la situación en la que estas y créeme que yo siento que debo pedirte disculpas para poder iniciar un nuevo capítulo en nuestra historia familiar — aclaró karin, la forma en como decía estas palabras de alguna manera me conmovieron el corazón, en parte ella tenía mucha razón porque éramos familia y no debíamos llevarnos mal, además yo no sabía en que momento podría morir por lo que no debería hacerme hígado por cosas del pasado.
—Hija tu prima tiene mucha razón deberían olvidar sus diferencias para poder tener un alma limpia, sin rencores — comentó mi madre con un buen argumento espiritual, yo no podría odiar a nadie, pero ahora había aprendido hacerlo y eso estaba mal, lo mejor en este momento seria darle una oportunidad a karin.
—Está bien — hablé dándome por vencida con mi actitud seria, suspiré cerrando los ojos por un breve momento para luego proponer mi típica solución — karin lo mejor sera olvidar todo lo malo para empezar de desde cero, sin nada de recuerdos no deseados y malos momentos.
—Kim te prometo que seré una buena prima — aseguró karin con una sonrisa enorme mostrando satisfacción con mi respuesta anterior, solo esperaba que no me esté equivocado con esta decisión que me podría salir muy cara.
—¿Borrón? — pregunté mientras estrechaba mi mano hacia karin quien me sonrió de forma muy feliz.
—Claro que si — respondió karin con una sonrisa mientras corresponde a mi mano estrechada.
Nos dimos un fuerte apretón de manos seguido por un ligero abrazo que ella quiso darme, luego de aquel suceso mi mamá acompañó a karin al cuarto de invitados, donde se supone se estaría hospedada en estos dias de visita.
Cuando al fin me quede sola en el pasillo respiré profundo antes de ingresar a mi habitación, ¿como les diría a mis amigos que yo y karin habiamos arreglado nuestras diferencias aunque eso no quiere decir que todo sería como antes. Una vez decidida entré en mi habitación captando la atención de mis amigos quienes se quedaron en silencio esperando que les dijera algo que obviamente no sabia como rayos decirles.