Ya eran las 10 de la mañana, mis papás ya habían llegado junto a camila y Leonel, ya estaba cambiada y lista para salir de la clínica solo faltaba que Daniel llegue, lo iba esperando ya casi una hora, pero aún no llegaba, era muy raro para mí que él demore tanto, ya que siempre estaba primero que todos esperando para irnos de este lugar, no entendía las razones del porqué demoraba tanto, solo sabía que no me iría de este lugar hasta que él llegue, no me importaba esperar horas yo sabía que él llegaría en cualquier momento, me lo había prometido y él nunca falta a su palabra.
—Kim ¿puedo pasar? — escuché la voz de mi papá preguntar tras la puerta del cuarto de la clínica, hace casi 20 minutos saqué a todos de la habitación con la escusa de que me cambiaría, aúnque en realidad me había cambiado rápido, pero quise esperar a que Daniel llegue en ese lapsus, pero no fue así.
—Si papá — respondí simple, de esta manera mi padre ingresó a la habitación cerrando la puerta a sus espaldas, para luego acercarse lentamente hasta el sillón, en donde yo me encontraba sentada, quedándose parado frente a mí, yo no lo estaba viendo pero sentía que el si me veía.
—¿No llega, verdad? — pregunté con voz baja, levantando la mirada,mi papá lo único que hace es negar con la cabeza provocando en mí un fuerte suspiro de preocupación, tenía miedo de que algo le halla pasado a Daniel — lo he llamado, pero tiene el celular apagado creo que llamaré a Sandra para saber de él — declaré convencida.
—Es lo mejor — mi padre me responde muy tranquilo, todo lo contrario a mí que de inmediato busco mi celular y marco el número de Sandra.
Primer tono, segundo tono, tercer tono, ..
Llamada telefónica
—Buenos días — saludo en cuanto sé que mi llamada es contestada por Sandra.
—Kim cariño ¿cómo estás? — me responde de lo más calmada dándome a conocer que nada malo pudo pasarle a Daniel, porque de lo contrario ella tendría una tonalidad distinta, algo preocupada o triste.
—Todo bien muchas gracias por preguntar, te quería hacer una consulta si no fuera mucha molestia — no quise entrar en rodeos y preferí ser lo más directa posible, quería saber de Daniel, la duda era algo que me desagradaba por completo.
—Claro querida dime — me responde de la manera más atenta, tal y como yo me expresé anteriormente.
—Quería saber si Daniel ¿está bien? — luego de decir esto me pregunté mentalmente si esta era la pregunta correcta.
—Bueno a decir verdad hasta ayer en la mañana, él estaba muy bien, pero cuando llegó en la tarde todo cambió — explicó Sandra con tristeza provocando mi confusión, yo no entendía tal actitud, si cuando estaba conmigo todo andaba bien, no hubo cambios de actitud en Daniel ¿habrá pasado algo que no sepa?, en aquel examen ¿le habrá ido tan mal para ponerse así?, no comprendía que le pasó, pero sabía muy bien que lo averiguaría.
—A que te refieres con qué todo cambió ¿le pasó algo? — pregunté temerosa esperando que nada malo le haya pasado, con la esperanza de que solo halla Sido un mal día en la universidad.
—Llegó a casa cabizbajo y una hora más tarde, me dijo que saldría con unos amigos a bailar, todo estaba de lo más tranquilo hasta que llegó a la madrugada totalmente ebrio con los ojos llorosos y hablando incoherencias — me asusté con lo que me estaba contando, así no era Daniel, definitivamente algo le tuvo que pasar para que tenga ese cambio emocional, mi amigo ya no tomaba hace mucho tiempo, no entendía las razones de su actitud.
—Pero Daniel no es así — dije con voz preocupada interrumpiendo a Sandra.
—Lo sé cariño, pero no sé que pudo pasar para que llegue hasta ese extremo — me explicó con tono igual de preocupada, yo negué frustrada al saber que algo malo le estaba pasando y no me lo había contado.
—¿Y como esta él en este momento? — pregunté aún sin comprender que pudo pasar a Daniel, estaba preocupada por él quería verlo lo antes posible para preguntarle que le había pasado y si es que necesitaba de mi ayuda.
—En este momento él esta descansando — mi preocupación se desvaneció un poco sabiendo que por lo menos estaba en su casa, bajo el cuidado de su madre aunque también sentí algo de tristeza al saber de que se había olvidado de mí para irse a tomar.
—Bueno lo importante es que está en casa y que no le paso nada malo — mencionó tratando de olvidar mis pensamientos algo absurdos para este momento, ya habra momento para hablar con Daniel sobre esto.
—Si cariño, pero cambiando de tema dime a que hora sales de la clínica para ir a recogerte junto a tus papás — dijo repentinamente haciendo que mi semblante se torne un poco triste.
—Me dieron de alta hace dos horas y mis papás ya llegaron hace una hora justo estaba esperando a Daniel y como no llegaba te llame pensando que algo malo le pudo haber pasado — expliqué con un tono bajo y pude sentir como Sandra emitía un wow algo apagado.
—Hay Daniel — dijo Sandra con tono triste — no me dijo nada, ayer llegó y se fue directamente a su habitación, si hubiera sabido que hoy salias gustosa venía acompañarte — sabía que ella decía la verdad, porque en varias ocasiones vino junto a mis papás.
—No te preocupes Sandra son cosas que pasan, pero bueno ya no te quito más tiempo fue un gusto hablar contigo — dije queriendo cortar la llamada para irme a mi casa y ya no querer saber nada más de Daniel por un buen rato.
—Tú nunca quitas tiempo Kim — dijo con tono alegre tratando de transmitir amabilidad y afecto — espero verte, más tarde pasaré por tu casa.
—Está bien Sandra gracias por todo — dije sin más finalizando la conversación.
—Está bien cariño hasta luego — dijo dando por finalizado nuestra llamada
Una vez cortada la llamada, me alejé de mi celular para guarda este en mi bolso de ropas de cambio.
—¿Todo bien con Daniel? — preguntó mi papá haciendo que yo reaccione de mi pequeña burbuja de soledad y tristeza.
—Si, todo bien con él — dije tomando el bolso en mis manos y levantándome del sillón, ya no pensaba esperar más tiempo, era más que obvio que él no vendría
—A mí me parece que algo malo paso — mencionó mi papá estirando su mano hasta mi bolso, haciendo que se lo entregue a manera de ayuda.
—No te preocupes él está bien borracho dormido en su casa — dije con tono amargo, sintiendo una tristeza de que se halla olvidado de lo que me había dicho el día de ayer, aunque en realidad debería estar preocupada por lo que le halla podido pasar.
—Eso está muy raro Kim — dijo mi papá mirándome con una ceja en alto, mi padre tenía en un pedestal a Daniel y era obvio que lo defienda y dude un poco de mis palabras.
—Lo sé, pero ya luego hablaré con él, por el momento lo mejor es irnos de aquí — dije cambiando de tema, ya no quería seguir esperando a alguien que nunca llegaría, por lo menos no llegaría el día de hoy.
—Está bien, si eso quieres vámonos hija — dijo mi papá empezando a caminar hacia la puerta, la cual abrió dejándome ver de inmediato a mi mamá con el celular en mano junto a camila y a Leonel quien aún tenía en manos las flores que me había traído.
—Vámonos a casa — dije con tono más animado al ver a Leonel, él hacia que mis días más fríos y oscuros se vuelvan los más coloridos y cálidos.